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• Salir del Duomo, de la majestuosa catedral Santa Maria del Fiore, una de las más grandes y bellas del mundo, es partir del corazón histórico. Hay que subir a lo alto de la cúpula del que en el siglo XIII se ordenó que fuera el más alto y suntuoso edificio que pueda concebir la mente humana para tener una espectacular panorámica de la ciudad, luego recorrer la belleza de frescos y estatuas. Pasar luego por la concurrida Piazza San Giovanni al octogonal Baptisterio, erigido en el siglo V, que tiene en su techo un impactante mural de El Juicio Final.



• A tres cuadras, la Badia Fiorentina es la abadía donde Dante Alighieri vio a su amada Beatrice rezando ante el cuadro Aparición de la Virgen. Enfrente, el palazzo Bargello fue cárcel hasta que en el siglo XIX se convirtió en Museo Nacional dedicado a esculturas con salas consagradas a Miguel Ángel, Donatello y Cellini, entre otros. A pocos pasos de allí está la Casa Museo del Dante.



• A apenas una cuadra hay una especie de isla formada por la Piazza della Signora, una exposición permanente de esculturas (David, de Miguel Ángel; Fuente de Neptuno, de Ammannatti; Perseo, de Cellini, etc.), el Palazzo Vecchio, que en su segundo piso tiene una imperdible sala con frescos de Vasari que evocan la historia de Florencia. Al salir hacia el sur, el visitante se enfrenta a un edificio en forma de U que, de ser edificio de oficinas, de Palazzo degli Uffizzi, en 1580 pasó al año siguiente a ser una rica pinacoteca, y hoy es la más antigua de Italia y contiene una de las más longevas y famosas colecciones de arte del mundo que se distribuyen a lo largo de dos pisos del palacio. Hay esculturas griegas, romanas, arte florentino del Gótico al Renacimiento y 11 salas de Obras Maestras, donde están El Nacimiento de Venus, de Boticelli; La Sagrada Familia, de Miguel Ángel, y La Venus de Urbino, de Tiziano. Lo maravilloso es dejarse sorprender por cada cuadro.



• Ponte Vecchio (la ciudad sostiene que es el puente más bello del mundo) tiene más de 650 años sobre el río Arno. Fue lugar de carniceros y tenderos, hasta que en 1593 un Medici consideró que eran indecorosos para el lugar, desalojó a los que estaban y puso en su lugar a orfebres y joyeros. Desde entonces el puente está dedicado a esos oficios. Es de visita obligada.



• Palazzo Strozzi, uno de los palacios más bellos, ejemplo perfecto del ideal de edificio señorial del Renacimiento, tiene un tamaño imponente para estar en una ciudad. La familia Strozzi, enfrentada a los Medici, mostró allí su lujo y su riqueza. En el exterior hay portaantorchas con forma de dragones y esfinges, y faroles con forma de las cebollas que daban nombre a la Plaza Strozzi cuando era calle de mercado.



• Piazza della Repubblica, uno de los sitios más importantes de Florencia; allí estuvieron el Mercato Vecchio, la Loggia del Pesce y el gueto. Entre los cafés alrededor de la plaza, el de Giubbe Rosse fue lugar de encuentro de escritores y artistas célebres, particularmente los del movimiento Futurista.



• El palacio Rucellai es un modelo de la arquitectura del siglo XV; sus habitaciones tienen famosos frescos. Ha sido sede del Museo de Historia de la Fotografía Fratelli Alinari.



• La Piazza dellUnita Italiana, nudo de transportes, está rodeada de palazzos, hoteles, un famoso teatro, tiene en su centro un obelisco de 1882 dedicado a celebrar la unión de la península y a homenajear a los caídos por la independencia.



• La Chiesa di San Lorenzo está en la plaza homónima. Sede del mercado en el centro de la ciudad, fue otra obra encargada por los Medici a Brunelleschi. Realizada entre 1422 y 1470, tiene el modelo de las antiguas basílicas cristianas. Imperdibles: Capella dei Principe, Escalera de Miguel Ángel, Tumba de los Medici de Miguel Ángel.



• La Cappella dei Medici en la Basílica de San Lorenzo, actualmente es un museo estatal. Celebra el poder de los Medici, los Grandes Duques de Toscana. Diseñada por Michelozzo di Bartolommeo, tiene un retablo de Andrea Della Robbia, un espléndido bajorrelieve de Donatello y obras de Miguel Ángel.

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