8 de abril 2011 - 00:00

Tragedia en Brasil: mató a 11 estudiantes y se suicidó

Los medios locales dieron a conocer las imágenes del asesino, que después de cometer el crimen se suicidó. Mientras, los vecinos y familiares estremecidos por la noticia protestaron frente al establecimiento.
Los medios locales dieron a conocer las imágenes del asesino, que después de cometer el crimen se suicidó. Mientras, los vecinos y familiares estremecidos por la noticia protestaron frente al establecimiento.
Río de Janeiro - Un hombre armado irrumpió ayer en una escuela de la zona oeste de Río de Janeiro y mató a tiros a 11 estudiantes para luego suicidarse, un hecho que consternó al país sudamericano que no había visto antes un incidente de este tipo.

La secretaria estatal de Salud informó que el tirador mató a 10 niñas y a un niño. Trece alumnos heridos fueron llevados a hospitales y algunos en estado grave tuvieron que ser transportados en helicópteros.

«Un exalumno entró en la escuela armado y no se sabe por qué efectuó los disparos», dijo el encargado de relaciones públicas de la Policía Militar, Ibis Pereira, luego del ataque ocurrido en la mañana de ayer.

Wellington Menezes de Oliveira, de 24 años, tenía una carta de despedida en su bolsillo que no cita un motivo para el ataque, según fragmentos obtenidos por la Policía. «Necesito de la visita de un fiel seguidor de Dios a mi sepultura por lo menos una vez, necesito que él ore delante de mi sepultura pidiendo el perdón de Dios por lo que hice, rogando para que en su venida Jesús me despierte del sueño de la muerte a la vida», dice parte del documento escrito en una computadora y firmado por el propio puño del atacante.

El coronel de la Policía Militar Djalma Beltrame dijo que la carta refleja que el hombre habría sufrido de problemas mentales. «Yo tuve acceso a la carta en un momento muy turbulento y lo que puedo decir es que fue un acto practicado por un enfermo. La propia carta indica eso», declaró.

El exalumno entró en su antigua escuela en el barrio de Realengo afirmando que iba a dictar una clase, tras lo cual abrió fuego contra los estudiantes. El agresor se suicidó después de ser herido en una pierna por un policía. Según las autoridades, dos niños heridos lograron huir, encontraron un vehículo policial cerca de la escuela y avisaron que había un hombre armado dentro del recinto.

La Policía se trasladó entonces a la escuela e intercambió disparos con el atacante, que estaba armado con dos pistolas, una calibre 38 y la otra calibre 32, con bastantes municiones. «Dos niños heridos abordaron a estas autoridades policiales. Un vehículo (policial) los llevó al hospital y el sargento Alves vino aquí y lo hirió cuando ya llegaba al tercer piso de la escuela, después de realizar la masacre en el primer piso», dijo el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sérgio Cabral.

«El sargento Alves lo alcanzó en las piernas y, caído, entonces él se mató. El ya estaba preparado para (realizar) más disparos. Según los policías, el arma ya estaba lista para más disparos», agregó Cabral dentro de la escuela Tasso da Silveira.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, comentó lo sucedido en un evento con empresarios y pidió un minuto de silencio para homenajear a «los brasileñitos que fueron sacados tan temprano de la vida». Luego, canceló su discurso.

Vecinos, familiares y alumnos que esperaban por noticias frente a la escuela relataron los momentos de desesperación vividos dentro y fuera del colegio durante el ataque. Según el Gobierno, había 400 alumnos de entre 9 y 14 años dentro de la escuela cuando tuvo lugar el ataque.

Agencia Reuters

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