La llegada de las lluvias a las zonas productivas cambió el panorama. Si bien no fueron generalizadas y muchos productores decidieron dejar pasar la campaña fina, es difícil negar que todos piensan -y ponen muchas fichas- en la gruesa, con el maíz y la soja como protagonistas.
Un informe reciente, publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario, asegura que los productores apuntan a un incremento del área de soja de primera, en un rango que va de 20% a 50%. Según el documento, “todos coinciden en que el principal factor que inclina la balanza es la menor inversión inicial que requiere el cultivo”.
Sin embargo, desde el sector empresario estiman que el maíz podría tener una muy buena campaña. Precisamente, desde la entidad bursátil señalan que “si se observan los números, el maíz temprano sigue liderando los márgenes de la región” aunque al mismo tiempo explica que “se necesita mayor inversión”. Entonces, es probable que la financiación se transforme en la clave sobre la que deberán trabajar los proveedores de insumos.
Ricardo Ortega, crop manager maíz-girasol-sorgo-arroz y algodón de BASF aseguró en diálogo con Ámbito que la campaña pasada fue muy dura para el agro, pero afortunadamente “los pronósticos ahora son alentadores, de hecho existe una alta probabilidad de que sea un año Niño, lo cual traería como consecuencia el desarrollo normal del cultivo de maíz. Hay muchas ganas de revancha y creo que la superficie sembrada va a ser similar a la del año pasado, dependiendo de la cantidad de semillas que haya, ya que eso puede ser un condicionante.
Esta situación, también la remarcó Álvaro Moreno, gerente de marketing de KWS Argentina, quien en diálogo con Ámbito explicó que “va a haber faltante de semillas porque la sequía golpeó en las zonas de producción. En nuestro caso si bien proyectamos un aumento de ventas, estamos seguros de que vamos a poder satisfacer la demanda. Por otra parte, el factor económico y financiero junto a las condiciones comerciales van a tener un papel protagónico en el negocio.
Es que el maíz es un cultivo que requiere mayor inversión tecnológica, al menos si se lo compara con la soja, con quien compite en superficie. Desde la Bolsa de Comercio de Rosario aseguran que más allá de las intenciones de siembra, hay que observar qué deparará la campaña 2023/24 en lo que a márgenes se refiere. A priori, todo parece indicar que el maíz temprano lidera la tabla de márgenes positivos en campo propio: a valores del cierre del mes de mayo, se podrían obtener más de 640 u$s/ha.
Probablemente, uno de los temas que mayor preocupación generará el inicio de la campaña de maíz es el de las malezas. Con la llegada de las lluvias se genera una expansión de semillas, más aún cuando hay una gran cantidad de lotes que no tuvieron aplicaciones en la campaña pasada a causa de la sequía.
Juan Bautista Araujo Muller, gerente de Marketing de Sigma Agro explicó a Ámbito que “durante los últimos años hubo un banco de semillas inactivo, que con los calores y la humedad van a aparecer. Habrá que estar alerta, con monitoreo constante y atentos a preparar barbechos o directamente con reseteos de lote. Remarcamos que hay que tener un comienzo ideal, entrar limpios al cultivo, evitar la competencia con malezas y conseguir con aplicaciones mas contundentes, con algunos días mas de residualidad para garantizar que el banco de semillas no emerja y genere competencias”.
Con las lluvias - a pesar de los suelos que todavía están secos - no hay dudas de que el panorama empezó a cambiar. Además, el maíz es un cultivo que tiene un enorme protagonismo en el territorio agrícola, por eso se estima que las empresas van a poner todo de sí para ayudar al productor a buscar los máximos rendimientos.
Ese es el caso de Syngenta, que buscará tener un rol activo para que el productor deje atrás la “agricultura tradicional” y pase a utilizar la tecnología disponible: uso de insumos variable, elección de fechas de siembra, etc. Matías Cardascia, responsable de ventas de la compañía explicó a Ámbito que “la idea es ir hacia ese camino, porque podemos ambientar el lote de una forma muy simple. Hoy un híbrido de Syngenta ya tiene armada la prescripción exacta en cuanto a densidad y nutrición. Esto demuestra que la dificultad es menor y que el beneficio es enorme. Creo que es el momento para ir por ese camino”.
Desde Bayer, también apuestan a una mayor eficiencia de los recursos y avanzan hacia la sustentabilidad. Con el programa Pro Carbono, que lanzaron en 2021 buscan trabajar de manera colaborativa con los productores para aumentar los niveles de productividad y la captura de carbono en suelo a través de sistemas productivos sustentables. Pablo Leguizamón, de la compañía, explicó a este medio que lo ideal es que los productores “experimenten estas prácticas, que se interioricen de lo que ocurre en Argentina y en el mundo con las regulaciones que se vienen. No hay que tenerle miedo a la digitalización; Es cada vez mas importante tener todas las operaciones digitalizadas y los datos, para poder demostrar lo que se esta haciendo.
Las tecnologías pueden estar disponibles, pero nunca hay que olvidar que el agro es un negocio y que para tomar decisiones, se cruzan una enorme cantidad de variables que cada empresa y pyme agrícola pone sobre la mesa. Ahí es donde aparecen las barreras, muchas veces económicas o regulatorias, que impiden que el productor pueda aprovechar al máximo el potencial de su lote.
Jaime Del Pino, gerente comercial de Stine Semillas se refirió a esta situación y aseguró que para poder crecer hay que resolver “cuestiones políticas, del país, de riesgo e incertidumbre”. Explicó que “el panorama es complejo para tomar decisiones. Necesitamos previsibilidad, no castigar más al sector agropecuario que es un actor clave en la economía. En Brasil nos impresiona ver lo que se avanza, al igual que en Uruguay o Paraguay. Acá hay temas impositivos, retenciones, ley de semillas, etc. por eso estamos tan atrasados respecto a nuestros competidores.
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