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Triunfos argentinos en Cuba
Nicolás Entel sumó un nuevo premio a su film «Pecados de mi padre»: Mejor Documental en el Festival de La Habana.
Curiosamente, este año el premio mayor del festival fue para una película deliberadamente menor, la uruguaya «La vida útil», de Federico Veiroj, comedia melancólica de final feliz sobre un empleado de cinemateca que termina saliendo al mundo exterior y encarando a la chica de la que parece enamorado. Película breve, en blanco y negro, protagonizada por el crítico Jorge Jellinek, que acá debuta como actor y bailarín (una escena memorable es cuando, grande y corpulento, baila por las escaleras de una facultad como si fuera un artista de Hollywood o una versión montevideana de la Mole Moli).
Le siguen en el podio el drama chileno «Postmortem», de Pablo Larrain, bastante morboso y desagradable (segundo premio, guión, actor, actriz, Fipresci) y el mexicano «Las buenas hierbas», de María Novaro, anunciado como «un relato sobre la química del cerebro, las plantas y las emociones humanas», con la gran Ofelia Medina como una bióloga del jardín botánico que empieza a perder la memoria.
Los locales también tuvieron su obra triunfal, «José Martí, el ojo del canario», de Fernando Pérez, sobre la infancia y adolescencia del escritor y padre de la patria cubana, que se llevó los premios de mejor director, arte, Signis, Unicef, y ocho premios paralelos de otras tantas entidades culturales, incluyendo el Centro Memorial Martin Luther King, y tuvo también un premio al mejor afiche. Atención al realizador Fernando Pérez: vinculado al cine desde 1962, fue asistente de dirección de Tomás Gutiérrez Alea y otros notables, y cuenta entre sus obras con títulos como «Clandestinos», «Hello, Hemingway», «La vida es silbar» y la bella y tristísima «Suite Habana», una de las obras más sinceras y dolorosas que se hayan hecho en toda Cuba.
Del resto, cabe anotar la abundante presencia argentina, con 12 largos y 7 cortos en las diversas competencias, amén de 8 candidatos para el mejor guión inédito y 5 plásticos para el puesto de mejor afiche. Y en las muestras no competitivas de distintas secciones, 17 largos y 51 cortos. A esta lista se agregan lateralmente tres de importante coproducción argentina: la chilena «Ulises» y las uruguayas «Norberto apenas tarde» y «Ojos bien abiertos: un viaje por la Sudamérica de hoy», que se mostró en función especial. Un detalle que habla del prestigio de nuestro cine, hubo cinco jurados nacionales: Ariel Rotter, Washington Uranga (oficial), Sebastián Schindel (documentales), Andrés Schaer (animación) y Pablo Rovito (working progress).
Algunos títulos en competencia, «Carancho», «Los labios» (oficial), «Rosa» (cortos), «El pasante», «Sin retorno» (operas primas), «El rati horror show», «Gorri», «La Batidora, radio en la escuela» (documentales), y «El sol» (animación). Y en funciones especiales, «Aballay», «Caño dorado», «Cinco» y «La revolución es un sueño eterno».
Paraná Sendrós


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