Kiev - Rusia inició ayer el anunciado retiro de tropas desde la sureña ciudad ucraniana de Jersón, la única capital provincial que había tomado desde el inicio de la guerra en Ucrania, un repliegue del que Kiev desconfía y advierte que podría ser una maniobra para tenderles a sus fuerzas una trampa mortal.
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Tropas de Ucrania avanzan hacia Jersón, pero temen una trampa
El vocero del Ministerio de Defensa ruso dijo que sus unidades militares habían iniciado la retirada de Jersón, construida sobre la margen derecha del río Dniéper, en línea con un plan anunciado el miércoles por el titular de esa cartera.
“Se está ejecutando la maniobra de traslado de las unidades militares rusas a posiciones preparadas en la margen izquierda del río Dniéper en estricta consonancia con el plan aprobado”, dijo el vocero, teniente Igor Konashenkov, en una declaración realizada en Moscú.
La provincia de Jerson tiene una importancia estratégica por ser la única de Ucrania fronteriza con la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014, y era hasta ahora el mayor trofeo de campaña para los rusos. Las fuerzas de Kiev recuperaron ayer doce localidades cercanas a esa ciudad.
Dudas
Aunque internacionalmente la noticia fue vista como una dura derrota para Vladímir Putin y un enorme triunfo de las fuerzas de Kiev, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, la recibió con escepticismo y advirtió que podría tratarse de una maniobra para atraer a sus fuerzas hacia una trampa.
“El enemigo no nos hace ningún regalo, no manifiesta ningún ‘gesto de buena voluntad’, debemos ganárnoslo todo”, declaró Zelenski, afirmando que su país va a reaccionar con “extrema cautela”.
Jersón es la capital de la provincia del mismo nombre, una de las cuatro de Ucrania que Rusia se anexó a principios del mes pasado, en medio de una contraofensiva ucraniana en esa parte del país.
El mismo mes pasado, el Ejército ucraniano llegó hasta las puertas de la ciudad, lo que obligó a las autoridades instaladas allí por Rusia a ordenar la evacuación forzosa de su población civil hacia la orilla izquierda del Dniéper.
Pese al escepticismo ucraniano, el presidente de EE.UU., Joe Biden, dijo que la retirada mostraba que, más de ocho meses después del inicio de la guerra, Rusia tiene “problemas reales” en el campo de batalla.


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