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Trump anunció un enorme plan de infraestructura y el recorte del gasto social
Incluye una partida para la construcción del muro con México. Su propuesta debe ser aprobada por el Congreso, donde se prevé un debate caliente.
A SU MEDIDA. Los analistas coinciden que el presupuesto presentado por Donald Trump es acorde a su lema de campaña, “Estados Unidos primero”.
"Gastamos 7 billones de dólares en Medio Oriente. Siete billones ¡qué error¡", dijo Trump. "Y ahora intentaremos construir rutas y puentes y arreglar puentes que se están cayendo y tenemos dificultades para obtener el dinero. Y eso es una locura", añadió.
Al mismo tiempo, en 10 años la Casa Blanca busca recortar billones de dólares en gastos federales y el cuchillo irá hasta el fondo especialmente en el área social. El presupuesto eliminaría el programa de seguro de salud del presidente Barack Obama y reducirá en más de 200.000 millones de dólares la asistencia alimentaria para los pobres. El recorte de los programas de salud apunta especialmente a los estadounidenses más pobres y viejos.
Pese a esos tijeretazos, los 4,4 billones de dólares del total de la propuesta presupuestal implican un aumento de 10% respecto a 2017.
El programa fiscal probablemente tendrá poco impacto real cuando empiece el debate en el Congreso, en donde será difícil convencer a los legisladores a que acepten los grandes recortes de gastos.
La propuesta es una notoria señal de las prioridades de la Administración; con un pronóstico de un déficit presupuestal de un billón de dólares hacia 2020 y un aumento de la deuda federal de 61% hacia 2018 respecto a 2017.
El plan seguramente desatará críticas de quienes cuestionan que el gobierno gaste al mismo tiempo que reduce impuestos y se vislumbran déficits.
El banco de inversiones JPMorgan sostuvo ayer que espera que el déficit del gobierno suba a 5,4% del PBI, la tasa más alta sin recesión y solo superada por la registrada durante la crisis financiera mundial de 2008.
El director de Presupuesto de la Casa Blanca Mick Mulvaney dijo en cambio que el plan demuestra una adecuada administración de gastos. "Como a cualquier familia estadounidense, el presupuesto ofrece opciones: gastos que debemos hacer, recortes en lo que podamos y reducción de lo que pedimos prestado", explicó Mulvaney el sábado.
El presupuesto se basa en que la economía de EE.UU. crecerá a un ritmo de 3% anual en los próximos seis años. Muchos economistas consideran que eso no es realista pese a que en diciembre se aprobaron rebajas de impuestos a personas y empresas.
El senador Chuck Schumer, líder la oposición demócrata en la Cámara alta, acusó ayer a la Casa Blanca de hacer que los "regalos" fiscales a las empresas caigan en los hombros de la clase media, los niños y los trabajadores. "Si los estadounidenses quieren una imagen que muestre para quien trabaja Trump, la combinación de la reforma impositiva y este presupuesto, es absolutamente clara", dijo Schumer en una declaración. "Él está a favor de los ricos y poderosos a expensas de la clase media", añadió.
| Agencias AFP y DPA |


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