“Esa cosa mexicana”, dijo el candidato a vice en referencia a los dichos xenófobos del magnate. La frase se hizo “trending topic”.
Proeza. Mike Pence logró en el debate de los “vicepresidentes” mostrar el aplomo que se le reclama, sin éxito, a su jefe, Donald Trump. Sin embargo, justificar las declaraciones de éste es una tarea realmente titánica.
Washington - De todos los momentos destacados del debate que el martes por la noche enfrentó a los dos candidatos a vicepresidente en Estados Unidos, uno se volvió especialmente en contra de Mike Pence, el compañero de fórmula de Donald Trump.
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En un cara a cara con un nervioso Time Kaine que se quitó fuerza a sí mismo con sus interrupciones continuas, Pence mostró la imagen presidencial que al verdadero aspirante republicano a la Casa Blanca le falta. Pero el gobernador de Indiana y exlocutor radiofónico tuvo su "momento Trump" al hablar de "la cosa mexicana" en la Universidad Longwood, en Farmville, que está en el estado de Virginia.
Kaine había puesto ya sobre la mesa en varias ocasiones los insultos de Donald Trump a los mexicanos indocumentados, a los que calificó de "violadores" y "criminales" cuando hace más de año y medio lanzó su candidatura presidencial. Y Pence, que había mantenido un tono y unas formas moderadas e incluso amables durante el debate, acabó saltando con una frase que ha quedado como una de las más llamativas, si no la más, del debate televisado, si se tiene en cuenta lo que los medios norteamericanos destacaban ayer.
"Ya está otra vez echando en cara esa cosa mexicana", manifestó el gobernador de Indiana y aspirante a vicepresidente de Estados Unidos. El hashtag #ThatMexicanThingAgain (esa cosa mexicana otra vez) se convirtió inmediatamente en "trending topic" en Twitter.
La campaña de Hillary Clinton agarró inmediatamente la frase para atizar al compañero de fórmula de Trump. "Falta de respeto: uno llama a mexicanos 'violadores' y 'criminales' y el otro refiere a esa 'cosa mexicana'. Son tal para cual", escribió el equipo de la exsecretaria de Estado en su cuenta de Twitter en español.
"No sólo se negó a disculparse por los comentarios de Donald Trump hacia los mexicanos cuando dijo que eran 'violadores' y 'traficantes de drogas', sino que también fue más allá a decir que Tim Kaine le estaba 'sacando en cara esa cosa mexicana'. Esto es indignante, ofensivo y desafortunadamente es lo que se espera de la alianza de Donald Trump y Mike Pence", se indignó José Aristimuño, subsecretario de Prensa del Partido Demócrata.
Al contrario que en el primer debate electoral, que enfrentó a Hillary Clinton y Donald Trump hace diez días, en el de sus "números dos" sí se habló de inmigración de cara a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.
Los inmigrantes sin papeles "están drenando los salarios en este país y muchas veces son inmigrantes delincuentes que está trayendo angustia", dijo Pence al hablar de la intención de Trump de expulsar a los más de 11 millones de indocumentados que hay en el país, una propuesta que, junto con el muro en la frontera con México, ha convertido en la principal de su campaña.
El debate por la noche sirvió a los dos aspirantes a la vicepresidencia de Estados Unidos para darse a conocer en un país en el que, según las encuestas, son prácticamente unos desconocidos a la sombra de Hillary Clinton y Donald Trump.
Kaine, de 58 años, es senador por Virgina y fue gobernador de ese estado. Habla español fluido tras haber trabajado en los años 80 como misionero en Honduras. Se crió en una familia católica, como él mismo recordó en el debate, y aunque personalmente es contrario al aborto, políticamente defiende la libertad de elección que promueve Clinton. Pence, de 57, es abogado de formación y fue moderador radiofónico. Es el actual gobernador de Indiana y tiene posiciones muy conservadoras tanto en lo que se refiere al aborto, como a la inmigración.
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