7 de septiembre 2017 - 00:00

Trump pone en un brete a su partido con el veto a los “soñadores”

El oficialismo está críticamente dividido de cara al inminente debate legislativo. Si no hay una ley antes de marzo, los inmigrantes, que llegaron de niños a Estados Unidos, serían deportados.

TORMENTA. La decisión que deja en peligro de deportación a unos 800.000 jóvenes inmigrantes provocó furiosas reacciones contra Donald Trump.
TORMENTA. La decisión que deja en peligro de deportación a unos 800.000 jóvenes inmigrantes provocó furiosas reacciones contra Donald Trump.
Washington - Los republicanos y los demócratas del Congreso de Estados Unidos se dividieron ayer ante la encrucijada en la que los metió el presidente, Donald Trump, para aclarar en un plazo de seis meses la situación de 800.000 jóvenes indocumentados, un tema que el Legislativo no pudo resolver en 16 años.

En una conferencia de prensa en el Congreso, los demócratas unieron filas en defensa de los miles de jóvenes indocumentados que pudieron frenar su deportación y obtener un permiso de trabajo gracias al plan de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), proclamado en 2012 por el entonces presidente Barack Obama.

Trump anunció el martes el fin de DACA, pero dio seis meses al Congreso, hasta el 5 de marzo de 2018, para aclarar la situación de los jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos de niños y que son conocidos popularmente como "soñadores" ("dreamers").

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer, urgió ayer a los republicanos a aprobar este mismo mes una ley para regularizar la situación de los "soñadores".

"La decisión del presidente de acabar con DACA fue despiadada y descerebrada", consideró Schumer, rodeado de decenas de legisladores, en una conferencia de prensa en el Capitolio.

Schumer pidió a los republicanos que aprueben cuanto antes un proyecto conocido como "Dream Act" (Ley del Sueño), una iniciativa que fue presentada por primera vez en el Senado en 2001 y que permitiría a los "soñadores" obtener la residencia permanente y, posteriormente, la ciudadanía.

Mientras que los demócratas hacían gala de unidad, el Partido Republicano se encuentra dividido entre una minoría de legisladores moderados, favorables a una solución similar a la "Dream Act", y una mayoría más conservadora y opuesta a regularizar la situación de cualquier inmigrantes indocumentado.

Ese movimiento mayoritario, liderado por el propio Trump, quiere incluir en la ley que debe ser aprobada en seis meses fondos para aumentar los agentes de la patrulla fronteriza y para financiar la construcción del muro entre México y Estados Unidos, una idea a la que se oponen frontalmente los demócratas.

El republicano Paul Ryan, presidente de la Cámara Baja, se posicionó ayer a favor de esa idea y urgió a los legisladores a aprobar una ley que permita reforzar la seguridad fronteriza y, al mismo tiempo, resolver el "dilema" de los "soñadores".

"El mayor problema es que no tenemos control de nuestras fronteras. Y por eso es totalmente razonable que abordemos la raíz del problema, que es que las fronteras no están suficientemente controladas", consideró Ryan, el republicano de más rango en el Congreso.

Las irreconciliables posiciones de demócratas y republicanos mostraron lo difícil que será, en un plazo de seis meses, encontrar una solución a la situación de los "soñadores".

El Congreso se planteó su situación por primera vez en 2001 con la "Dream Act" y en 2013 estuvo cerca de regularizar su situación mediante una reforma migratoria, que finalmente no fue aprobada.

Consultado sobre la dificultad de la tarea, Trump expresó ayer confianza en que el Congreso encuentre una solución.

"Creo realmente que el Congreso quiere ocuparse de esta situación. Realmente lo pienso, incluso los miembros más conservadores del Congreso. Lo vi de primera mano. Si no lo hacen, entonces tendremos que ver qué vamos a hacer", dijo ayer el presidente a los periodistas que lo acompañan a Dakota del Norte, donde promovió su reforma fiscal.

Trump fue acusado de enviar señales confusas sobre sus planes, ya que el martes, horas después del anuncio del fin de DACA, apuntó en un mensaje en Twitter que "revisará" el programa de los "soñadores" si el Congreso no actúa en el plazo dado de seis meses.

La Casa Blanca no explicó qué opciones está considerando el mandatario si el Congreso fracasa. Tampoco aclaró si Trump permitirá la entrada en vigor de cualquier ley que apruebe el Congreso o, si por el contrario, pondrá condiciones, como la asignación de fondos para el muro con México.

El mandatario ya expresó su apoyo por un proyecto legislativo impulsado por dos senadores republicanos, Tom Cotton y David Perdue, y que propone reducir a la mitad el número de inmigrantes que consiguen la residencia permanente, permiso conocido como "green card" (tarjeta verde).

Agencia EFE

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