9 de diciembre 2015 - 00:00

Trump saca provecho electoral de su ofensiva contra musulmanes

Donald Trump
Donald Trump
 Washington - El precandidato Donald Trump despertó ayer una oleada de duras críticas de la comunidad política, la prensa y organización en defensa de los derechos humanos por su deseo de imponer una prohibición de ingreso de los musulmanes a Estados Unidos. Sus declaraciones, pese a la polémica, forman parte de su estrategia electoral de cara a las primarias del Partido Republicano que comienzan en febrero.

Trump, favorito para hacerse con la nominación de su partido para las presidenciales de noviembre, fundamentó su llamamiento con el presunto odio de los musulmanes hacia el país, palabras que fueron rechazadas hasta por sus propios colegas. Jeb Bush, uno de sus rivales, se refirió a Trump como "completamente perturbado" y Carly Fiorina habló de una "peligrosa reacción exagerada".

En tanto, la precandidata demócrata Hillary Clinton opinó en Twitter: "Escandaloso, reprobable, divisivo". Y también: "Díganle a Donald Trump. El odio no es un valor estadounidense".

A su turno, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, sostuvo que la propuesta de Trump lo descalifica para desempeñarse como jefe de Estado y consideró que esto también se aplica a aquellos republicanos que apoyen las expresiones de Trump: "Sus declaraciones son ofensivas". Mientras, el periódico estadounidense Philadelphia Daily News publicó una fotografía de Trump con su brazo derecho en alto, como haciendo el saludo nazi, y lo comparó con Adolf Hitler bajo el título "The New Furor" (el nuevo furor) con un juego de palabras con "Fuhrer".

Trump, quien no especificó exactamente cómo implementaría su política, se presentó esta mañana por diversos medios para defender su propuesta y les dijo a los periodistas que no le molestaba la comparación con Hitler. "Estamos en guerra con el Islam radical", declaró el millonario a CNN.

Sus palabras se produjeron tras la matanza de San Bernardino (California), donde dos atacantes vinculados al Estado Islámico (EI) mataron a 14 personas e hirieron a otras 21 la semana pasada. La pareja, identificada como Syed Faruk y Tashfeen Malik, fue abatida en la persecución posterior a la masacre. Este hecho, junto a los atentados terroristas previos en París, atizaron el resentimiento en Estados Unidos contra los musulmanes y el tema tiene un papel cada vez más importante en la campaña electoral. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) también criticó duramente el llamamiento de Trump. "Nos preocupa que esta retórica de campaña electoral ponga en peligro un importante programa de recepción de refugiados de guerra sirios en EE.UU.", dijo la portavoz de ACNUR, Melissa Fleming.

La propuesta de Trump fue recibida con aplausos durante un acto de campaña en Carolina del Sur, ante un público formado mayoritariamente por personas que se oponen a los planes del presidente Barack Obama de recibir refugiados sirios o de modificar la legislación migratoria.

Los analistas ven una lógica en las iniciativas de Trump, poniéndolas en el contexto de las primarias republicanas en Iowa el 1 de febrero, y en New Hampshire ocho días más tarde. "Estratégicamente, lo que está haciendo tiene sentido", dijo Jennifer Lawless, profesora de ciencia política en la American University. Para la especialista, difícilmente Trump conseguiría la nominación por el Partido Republicano "apenas apoyado en sus ideas sobre inmigración", un asunto que había galvanizado el voto más conservador, temeroso de que inmigrantes indocumentados tomen puestos de trabajo. "Pero si uno conecta la inmigración con el terrorismo, con la política externa y la seguridad nacional, uno tiene la posibilidad de lanzar una red mucho más amplia", añadió.

Agencias DPA, AFP y ANSA

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