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Tucumán: cumbre de talentos rindió bello homenaje a Salgán
La respetada Hilda Herrera lideró el grupo de discípulos suyos y hoy consagrados pianistas, que rindió un original homenaje a Horacio Salgán en el marco del “55° Septiembre Musical” en la ciudad de Tucumán.
Con el pasar de los años, el CIMAP se ha abierto en algunas ramas y ha ido dejando claramente sus frutos, en el trabajo de los discípulos más destacados, en dos discos de 2005 y 2009, en un ensamble, y en la ampliación de los cursos y los conciertos, que tienen como sede el Centro Nacional de la Música pero que se expande con regularidad hacia diferentes lugares del país.
Este fin de semana llegaron a la ciudad de Tucumán la maestra Herrera y cuatro de sus alumnos, Lisandro Baum, Liliana Campo, Sebastián Gangi y Nicolás Múller, ya docentes y profesionales importantes todos, para cerrar un curso en el marco del Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional de Tucumán. Pero el viaje tuvo un condimento extra. En este caso, como parte del "55° Septiembre Musical", un ya tradicional encuentro que se realiza desde hace décadas en la provincia, el grupo llegado de Buenos Aires hizo un concierto en la bellísima sala del teatro San Martín, a pocas cuadras de la hasta hace poco convulsionada plaza Independencia.
Lo valioso del recital en piano de cola y sin amplificación estuvo, más allá del talento de cada uno de los pianistas, en el repertorio y en el concepto con que fue armado. Se trató de un puñado de obras y arreglos de Horacio Salgán entre los cuales hay muchos nunca escuchados o muy poco conocidos; obras que no necesariamente corresponden al mundo tanguero (por cierto, el más conocido del gran músico que cumplió 99 años) y exclusivamente con el sonido del piano de cola, un instrumento que Salgán ha dominado toda su vida como ningún otro artista popular de nuestro país.
Se escucharon piezas como la zamba "La navidad del changuito"; los valses "Una historia de amor", "El vals y tú y "A una mujer"; los aires brasileños "Un chorinho a la antigua" (brillante aquí Nicolás Müller) y "O samba tem razao" (muy bien Sebastián Gangi); la "Milonga casi candombe"; y, claro, unos cuantos tangos. Sobresalieron también Liliana Campo en su personal arreglo de "A fuego lento" y Lisandro Baum en la sucesión del "Tango el eco" y "La llamó silbando". Para el cierre, Hilda Herrera repasó la versión Salgán de la cueca "Para qué de Carlos Montbrum Ocampo y el "Aire de vidalita" que el gran maestro tanguero dedicó a Daniel Barenboim aunque nunca llegó a estrenarla.
Para los porteños que quieran escuchar este concierto, tendrá su repetición el próximo 7 de octubre en el Xirgu Espacio Untref del barrio de San Telmo.


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