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Túnez, sin calma: fuerzan renuncia de primer ministro
Mohamed Ganuchi había logrado sobrevivir a la caída de Ben Alí, pero el incesante reclamo en las calles empujó su renuncia.
Analistas señalaron que la medida podría otorgarles legitimidad a las elecciones para reemplazar al presidente Zine al Abidine Ben Alí, derrocado el 14 de enero, pero también podría alentar más demandas de la oposición.
Tras comunicar Ganuchi su renuncia, el presidente interino de Túnez, Fuad Mebaza, designó como jefe del Ejecutivo a Beyi Said Esebsi, antiguo decano del Colegio de Abogados de Túnez y que ya había ocupado cargos en Gobiernos anteriores, informó la televisión nacional tunecina.
Sin embargo, el vocero del principal sindicato tunecino, la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT), manifestó en un canal privado de televisión que esta fuerza sindical no reconocía a Esebsi como primer ministro, dado que el presidente interino del país había decidido su nombramiento de manera unilateral y sin contar con el resto de las fuerzas políticas y sociales del país.
Ganuchi anunció su renuncia en una conferencia de prensa en el Palacio de Cartago, sede de la presidencia, y al mismo tiempo que en la capital tunecina la Policía y la Guardia Nacional libraban por segundo día consecutivo duros enfrentamientos con grupos de manifestantes que exigían su salida como jefe de Gobierno.
De acuerdo con el balance oficial difundido ayer por el Ministerio del Interior, cinco personas murieron en los enfrentamientos del sábado, aunque fuentes de la oposición indicaron que otro manifestante había fallecido en los choques registrados ayer.
«He decidido renunciar a mi cargo de primer ministro, una decisión adoptada con la conciencia tranquila y necesaria para el bien de Túnez», afirmó Ganuchi. Luego aseguró que «no se trata de un escape» de su responsabilidad, ya que ésta reside en «abrir la vía a otro primer ministro por el bien de Túnez, de su futuro y su revolución».
Asimismo, explicó que había meditado su decisión durante una semana y dijo no estar dispuesto a adoptar actitudes que «puedan originar pérdidas de vidas humanas», en lo que pareció una referencia implícita a los muertos que se produjeron en los enfrentamientos de las últimas 48 horas.
Ganuchi acusó a «grupos en la sombra» de tratar de «debilitar el Gobierno y hacer fracasar la revolución». Esos grupos, dijo, son «una minoría, ya que la mayoría permanece silenciosa o sólo se expresa a través de Facebook», en referencia a la red social de internet.
También se preguntó por las razones que llevan a esos grupos a actuar como si «la caída del Gobierno fuese el principal objetivo de la revolución».
Ganuchi, quien ocupaba la Jefatura del Gobierno desde hacía diez años, afirmó que, tras la caída de Ben Alí, aceptó continuar en el cargo «para preservar la vida de los tunecinos y evitar un baño de sangre» y consideró que Túnez necesita aún tiempo para concretar el objetivo de la democracia.
Además, señaló que el presidente interino Mebaza deberá anunciar la próxima semana la agenda y el calendario de las elecciones, previstas como máximo para mediados de julio.
Por su parte, fuentes de los grupos de oposición que acampan desde hace una semana en la Plaza del Gobierno de la capital tunecina, donde se encuentra la Oficina del Primer Ministro, afirmaron que los cambios políticos producidos ayer no les van a hacer desistir de su actitud, ya que los consideran «insuficientes».
Las fuentes recalcaron que «el campamento continúa» porque aún no se han cumplido todas sus reivindicaciones, que, aparte de la salida de Ganuchi del Ejecutivo, pasan también por la formación de una Asamblea Constituyente que elabore una nueva carta magna para Túnez y la convocatoria a elecciones.
Agencias EFE y Reuters


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