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Turismo devaluado: extranjeros cada vez gastan menos
Apretados por la crisis, los turistas son más gasoleros. Buscan ofertas y opciones más económicas para comer que los restoranes.
Según un informe brindado por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, dado a conocer la semana pasada, los ingresos percibidos por el turismo internacional cayeron un 8,5% en el mes de diciembre en comparación con el mismo mes de 2007. Y, según un informe de la Cámara Argentina de Turismo, las ventas en lo que va de 2009 disminuyeron entre un 15% y un 20%.
Los cambios se notan en San Telmo, uno de los barrios porteños más visitados por los turistas. La Plaza Dorrego, entre puesteros y shows, se ve desbordada de visitantes, pero los vendedores ambulantes afirman que este último semestre las ventas cayeron notablemente. «Compran poco y ellos mismos son los que quieren imponer los precios», afirman.
El gasto promedio de los visitantes extranjeros, respecto del último mes de 2008, según la encuesta realizada por la Secretaría de Turismo de la Nación, fue de u$s 76. Casi un 25% menos respecto del mismo mes de 2007.
En la Galería de Defensa, un edificio histórico de San Telmo, los vendedores de los locales aseguran que «se nota el cambio después de la crisis. Antes compraban casi sin control; ahora, con suerte, compran algún recuerdo». Además, afirman que hay una nueva costumbre en los europeos: regatear y pelear todos los precios. Comportamiento que antes sólo era visto en brasileños y en visitantes de América Latina.
A la hora de escoger el alojamiento, ya hay una tendencia que parece agudizarse con la crisis; alquilar departamentos equipados por días o semana es lo más requerido por los extranjeros. Flat BA, empresa encargada de alquilar propiedades equipadas, asegura que la tendencia se da sobre todo en parejas mayores y familias. Además, afirman que «buscan cercanía a subtes y colectivos» para abaratar los costos en viaje.
Los visitantes de esta nueva era, crisis mediante, vienen con todo armado y estudiado. Muchos arriban luego de anteriores visitas al país; otros llegan por primera vez, pero con una lista amplia de recomendaciones y lugares turísticos y gastronómicos para concurrir, siempre apuntando a economizar al máximo la visita. Como el caso de una pareja rumana, quienes no conocían la Argentina, pero aseguraron que «antes de emprender el viaje, pedimos consejos a amigos que visitaron el país». Además, confesaron que se manejan «a pie», en subte o colectivo, y que buscan gastar poco y cuidar la plata a tal punto que deciden pasar por alto el almuerzo.
En Buenos Aires, empleados de Rent and Travel, empresa dedicada al alquiler de departamentos en zonas turísticas, aseguran que lo que sí creció «en este último semestre fueron los tours por cirugías. Muchas mujeres vienen por más de un mes al país, atraídas por la conveniencia del cambio de la moneda local frente al dólar. Además, la Argentina es un país prestigioso a nivel mundial en lo que respecta a las cirugías estéticas.
Los agentes turísticos, por su parte, aseguran que se nota el nuevo turismo gasolero. «Van a ver shows gratis, buscan descuentos en museos y hasta muchas veces prefieren no contar con guía en las visitas a lugares históricos». Todo para abaratar costos.
Por su parte, los extranjeros aseguran que en pocas ocasiones utilizan taxis, y reconocen que no les conviene económicamente. Esto lo ven reflejado los taxistas, quienes afirman que «casi no llevamos extranjeros; los viajes más frecuentes son del aeropuerto a su alojamiento». Después, casi ni se utiliza este medio de transporte. Es que es demasiado caro para el bolsillo del extranjero, que busca economizar al máximo.


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