30 de agosto 2016 - 00:00

Turquía desafió a EE.UU. y volvió a atacar a los kurdos

 Ankara y Washington - El ejército de Turquía intensificó ayer su ofensiva contra las milicias kurdas en Irak y el norte de Siria, donde conquistó con sus aliados 21 poblados, pese a las críticas de Estados Unidos que calificó como "inaceptables" estos combates. Pero el presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, anunció que "las operaciones seguirán hasta que las organizaciones terroristas Dáesh (el acrónimo árabe del Estado Islámico), el PKK y su filial siria YPG no sean una amenaza para nuestros ciudadanos".

Las fuerzas apoyadas por Turquía penetraron ayer más en el norte de Siria, lo que causó por primera vez críticas abiertas de Estados Unidos, aliado de Ankara en la OTAN y, paralelamente, de las milicias kurdas. Washington consideró "inaceptables" los enfrentamientos "en áreas en las que el Estado Islámico no se halla presente" y manifestó su perplejidad por las misiones turcas, que causaron la muerte de civiles, al tiempo que invitó a todas las fuerzas combatientes a concentrase contra "la amenaza letal y común", el terrorismo, enfatizó.

De acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las fuerzas turcas y los rebeldes sirios aliados consiguieron capturar en el norte de la provincia de Alepo un total de 21 pueblos desde el pasado 25 de agosto, que anteriormente estaban en manos de los Consejos Militares de Yarábulus y Manbech. Los combates entre ambos bandos van acompañados de intensos bombardeos de la aviación turca, que el domingo causaron la muerte a 41 personas en las aldeas de Bir al Kusa y Magar al Sarisat, según el último recuento del Observatorio.

Los combatientes del Consejo Militar de la población siria de Yarábulus se retiraron ayer de las afueras de esa localidad para evitar que Turquía y facciones armadas sirias aliadas ataquen a civiles en la zona. "El Consejo Militar de Yarábulus anuncia su retirada al sur del río Sayur, para preservar la vida de los civiles y para que no haya ninguna excusa para la continuación de los bombardeos contra las aldeas y la población", precisó en un comunicado.

Por su parte, el Estado Mayor del Ejército turco señaló que desde el inicio de su ofensiva en el norte de Siria ha "limpiado" unos 400 kilómetros cuadrados de "elementos terroristas", en alusión a las milicias sirio kurdas YPG. Por otra parte, la aviación militar de Ankara volvió a bombardear a los rebeldes kurdos en el norte de Irak, en la región de Gara.

La posibilidad de enfrentamientos entre los rebeldes sirios sostenidos por Ankara y las milicias kurdas podría devolverle el aliento al castigado EI, al frenar la gran operación para la reconquista de Raqqa, la "capital" del Califato en Siria.

El problema es que las fuerzas kurdas, que cuentan con el respaldo de la Fuerza Área estadounidense, han sido claves para expulsar al Estado Islámico de gran parte del norte de Siria desde comienzos del año pasado. Los kurdos capturaron la estratégica ciudad de Manbij, situada al sur del actual escenario de los combates, de manos del EI a comienzos de mes y la ciudad podría convertirse ahora en el objetivo del avance rebelde-turco.

La victoria en esa ciudad exacerbó los temores de Ankara y de los rebeldes sirios de que los kurdos podrían seguir avanzando para crear una entidad kurda a lo largo de casi toda la frontera de Siria con Turquía.

Agencias DPA, EFE y AFP,

y Ámbito Financiero

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