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UCR arma frente por fondos a provincias y contra re-reelección
El viernes pasado la UCR armó una cumbre en La Plata. Lo más jugoso estuvo en el seminario previo sobre problemas fiscales en las provincias. Raúl Baglini volvió al debate, en mesa con María Eugenia Estensoro y Gustavo Posse.
Los radicales eligieron claramente a la crisis de financiamiento que impacta en muchas provincias como el problema más serio que debe enfrentar el Gobierno. En esto pueden no estar errados: las crisis fiscales que sufrió la Argentina siempre estuvieron precedidas por altos déficits en las provincias que llevaron, en algunos casos, a complicaciones en los pagos o difíciles subas de impuestos. Daniel Scioli, José Manuel de la Sota o Antonio Bonfatti enfrentan a diario ese tema en sus provincias, lo que no es poco, tomando en cuenta que se trata de los tres distritos más grandes del país.
De ahí que el viernes pasado la Coparticipación Federal fuera el plato fuerte de ese seminario radical. La UCR llevó a Raúl Baglini para exponer en uno de los tres paneles sobre «Federalismo, legislación y control», «La cuestión federal: impacto económico» y «Federalismo fiscal: situación de las provincias».
Baglini compartió escenario con Estensoro y Miguel Posse para mostrar la «vocación frentista» del radicalismo en pos de «construir una alternativa al kirchnerismo», como se dijo después.
Para los radicales fue también un relanzamiento de las discusiones técnicas y del humor que Baglini solía desparramar en las sesiones del Congreso. «Las provincias pasaron de ser socias de la Nación en el reparto de fondos en los 80, a ser el personal doméstico del Gobierno en los 90. Y ahora el Gobierno dice lo mismo que el chiste del rabino, el cura y el musulmán: tiran las monedas al cielo, lo que agarren en el aire es de ustedes y lo que cae al piso, de la Iglesia. Así es Cristina de Kirchner», dijo en el seminario.
Como de coparticipación se trataba la discusión, hubo pelea también sobre un hecho histórico que es acusación habitual al radicalismo: los fondos que le tocaron a la provincia de Buenos Aires en la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos que Raúl Alfonsín hizo sancionar en 1988 y que es la vigente hoy, a pesar de los cientos de parches que se le hicieron por decreto u otras leyes.
Se argumenta que la pérdida de 6 puntos en la coparticipación (de la que tanto habla Eduardo Duhalde y por estos días Daniel Scioli como culpable de parte del desfinanciamiento provincial) fue culpa de Alejandro Armendariz, que cedió ante Alfonsín por ser del mismo partido, mientras que el viernes pasado se recordó que Antonio Cafiero asumió la gobernación de la provincia en 1987, en elección ganada por el Frente Renovador.
Todo el show del federalismo fiscal que pudo verse en los salones del Colegio de Abogados de La Plata fue seguido desde la platea por la dirigencia, intendentes, diputados y senadores de todos los colores del radicalismo. Pero hubo tres que no se movieron de su lugar, repitiendo una foto clásica de la última interna presidencial: Julio Cobos, Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz. A pocos metros los acompañaba Mario Barletta, Ricardo Gil Lavedra, Luis Naidenoff, Gerardo Morales y Javier González Fraga, a quien el radicalismo cuida como estrella de rock que le quedó en herencia tras la fórmula que armó con Alfonsín para la presidencial.


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