18 de marzo 2015 - 00:59

UCR: Morales presiona por menos control en las listas provinciales

• PIDEN A LA CONVENCIÓN REINTERPRETAR EL ARTÍCULO 5 QUE SUJETA LAS CANDIDATURAS A LA PRESIDENCIAL

Gerardo Morales, Federico Pinedo y Federico Storani
Gerardo Morales, Federico Pinedo y Federico Storani
La onda expansiva de la Convención Nacional del radicalismo impactó inmediatamente en la negociación de cada provincia. Hasta la redacción misma de la declaración que se votó en Gualeguachú despierta dudas y ya hizo aparecer la exigencia de aclaraciones, obviamente por parte del bando que perdió.

El problema impacta sobre todo en quienes tienen negociaciones cerradas con el massismo en sus provincias. Como el caso de Gerardo Morales en Jujuy. Se queja que en el punto 5 de la resolución de la Convención Nacional se haya incluido lo que interpreta como una "velada restricción" sobre las listas de diputados nacionales en los distritos. Allí se interpreta que no podrán salirse de la lista nacional que va en la presidencial.

El problema aún no está aclarado y los alcances de ese punto de la resolución tampoco. Si la interpretación de Morales es cierta, todos los que deben negociar listas de diputados junto con el massismo y el PRO al mismo tiempo tendrán problemas o, al menos, deberán antes pedir autorización al Comité. Morales no es el único. El correntino Ricardo Colombi, que gobierna con el radicalismo y todo el peronismo no kirchnerista adentro y un acuerdo de alternancia en la fórmula, ya habló con Morales del problemas.

El caso del jujeño Morales, de todas formas, es uno de los más complicados. Este año el radicalismo tiene chances ciertas en esa provincia. De hecho mediciones lo ubican a Morales 15 puntos arriba del kirchnerista Eduardo Fellner. El temor del oficialismo es tal que Fellner está a punto de sumarse al malón de gobernadores que están cambiando de posición y analizan adelantar las elecciones locales para despegarla de la nacional, lo autorice o no Cristina de Kirchner.

Por eso los radicales jujeños no quieren que el resultado de la Convención de Gualeguaychú les complique el escenario. Casi protolocar en sus declaraciones, Morales llegó a reconocer ayer que el acuerdo con el macrismo, a nivel de provincia, "servirá para ampliar la propuesta con el Frente Renovador y convocar al PRO".

Pero a nivel nacional apareció mucho más duro: "La resolución de la Convención es una gran noticia para el Gobierno nacional porque cristaliza un acuerdo restrictivo".

La misma protección a la interna provincial anunció ayer el tucumano José Cano: "El macrismo tiene la obligación de bajar sus candidatos en la provincia".

Cano ratificó que competirá por la gobernación con el sello del Acuerdo Cívico y Social. Ese acuerdo a escala tucumana incluye al Frente Renovador (Cano fue el segundo radical en sacarse foto con Sergio Massa) y la Coalición Cívica. Es una muestra clara de las combinaciones que se verán de ahora en más en los cierres provinciales del radicalismo.

Mientras Cano reclama que no se metan en su interna provincial, también le garantiza a Ernesto Sanz que lo apoyará en la PASO y no le complicará el movimiento en la conducción del partido.

Lo resume sin problemas: "La estrategia a nivel provincial es seguir con Massa; y a nivel nacional, apoyar a Ernesto Sanz en su precandidatura presidencial, pero no voy a permitir que en pos de ese acuerdo no se contemplen las realidades de los distritos".

En Catamarca, Oscar Castillo sigue el mismo camino, aunque allí el acuerdo con el massismo no esté completamente negociado: "No está cerrada la posibilidad de que se concrete una alianza electoral para las próximas elecciones con el intendente de la Capital, Raúl Jalil, principal referente del massismo en Catamarca". Así lo definió el propio Castillo, 48 horas después de la Convención Nacional.

De ahí la importancia de aclarar, como piden los radicales que acordaron con el massismo, el real alcance de ese artículo 5 de la resolución aprobada en Gualeguaychú.

Otro que tiene foto de hace tiempo con Massa en su provincia es el formoseño Luis Naidenoff. En este caso la bronca posconvención ayer parecía menos procesada que en otros dirigentes: "La resolución de la Convención es mezquina y restrictiva. No contempla los intereses y las realidades de Argentina con visión integral. Poner límites para la construcción nacional con el argumento de que no deben formarse alianzas con gente que haya pertenecido al Gobierno, es un argumento muy hipócrita y precario".

Tanto cambió la realidad radical en un año que Federico Storani no sólo fue el redactor y negociador final de la resolución que aprobó la Convención Nacional para acordar con el macrismo, sino que ayer también fue la voz de la defensa de ese acuerdo: "Nosotros no vamos con Macri, vamos con Sanz y pensamos ganar las internas. ¿Por qué nos adjudican una derrota antes de tiempo?. Vamos a ganar y gobernar.

Y repartió culpas: "Dentro de UNEN nosotros planteamos ampliar la alternativa, pero se fue diluyendo. No por nuestra responsabilidad, sino por el socialismo, que se concentró en la provincia de Santa Fe, donde tiene una situación comprometida"

Por el PRO, Federico Pinedo salió a la defensa del trío Macri-Sanz-Carrió: "La Argentina esta dividida entre el Kirchnerismo y el cambio. La UCR dio un paso para el cambio. El futuro de la política argentina es distinto al pasado. Estamos de acuerdo que queremos una Argentina que busque la unidad, que respetemos al otro. Queremos el diálogo, la tolerancia y el respeto. Esto ya cambiaría mucho el país. Estamos en una etapa de competencia. La UCR va a plantear una interna contra el PRO. Una vez que la gente elija se va a actuar".