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UCR prepara ya lanzamiento de acuerdo con FAP
Ernesto Sanz y Hermes Binnner
Toda la estrategia de campaña volverá a discutirse en una semana en el Comité Nacional donde Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Mario Negri, afilarán el lápiz para evaluar las relaciones últimas con los socios del socialismo y el FAP.
El martes pasado, los radicales terminaron de recordar a Alfonsín después de algunos tropiezos. Un día antes lo habían hecho en la sede del Comité Capital junto con radicales alfonsinistas y socios de UNEN, como Alfonso Prat Gay y Martín Lousteau. Pero tuvieron que soportar ver cómo otros radicales, habituales participantes de actos en la Casa Rosada en los últimos tiempos, como Leopoldo Moreau, conmemoraban el aniversario desde el Teatro Liceo con televisación oficial y apoyo de elencos usualmente K. De esa puja por quedarse con la imagen de Raúl Alfonsín dieron cuenta las convocatorias que lanzaron los dos sectores.
De ahí que el acto del martes con el socialismo y el FAP bonaerense sirviera para exorcizar esos fantasmas y anunciar el rumbo futuro.
Margarita Stolbizer habló allí sobre la "necesidad de que el nuevo frente recupere la política de las convicciones que nos dejó Raúl Alfonsín, frente a la política pragmática".
Y Sanz lo usó para confirmar el lanzamiento oficial del grupo: "El 22 de abril en la Argentina, a través del Frente Amplio-UNEN, nace una esperanza de progreso", dijo.
Como Sanz, Binner y Stolbizer, Ricardo Alfonsín también se refirió a 2015 y sostuvo que los partidos que integran el Frente Amplio-UNEN tienen la "responsabilidad de llevar adelante el mandato orientador de Raúl Alfonsín, que es que con la democracia se come, se cura y se educa".
Todas las menciones fueron en el mismo sentido: los radicales hoy pelean a dos bandas entre los intentos de acercamiento a Mauricio Macri, que implicarían enterrar definitivamente la idea de marchar a 2015 con fórmula propia, y el peligro de un deslizamiento de voto antikirchnerista hacia el Frente Renovador. Son dos opciones que no se excluyen, y, por ahora, la única vacuna que tiene el radicalismo es reforzar su cercanía con sus socios del socialismo.


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