16 de abril 2014 - 00:00

Ucrania lanzó ofensiva militar y llena de fantasmas a Europa

El avance de las tropas ucranianas hacia zonas del este del país tomadas por separatistas prorrusos se topó con  barricadas y una fuerte resistencia. La pregunta que se abre es cuál será la reacción del Kremlin: ¿lanzará una intervención directa o dará apoyo a los activistas?  La zona es clave para el flujo de gas a Europa occidental.
El avance de las tropas ucranianas hacia zonas del este del país tomadas por separatistas prorrusos se topó con barricadas y una fuerte resistencia. La pregunta que se abre es cuál será la reacción del Kremlin: ¿lanzará una intervención directa o dará apoyo a los activistas? La zona es clave para el flujo de gas a Europa occidental.
Kiev y Moscú - El Gobierno de Ucrania inició ayer su "operativo antiterrorista" contra los rebeldes prorrusos del este del país, que derivó en fuertes enfrentamientos y dejó un saldo provisorio de entre 4 y 20 muertos. La ofensiva causó preocupantes advertencias de Moscú y coloca a Europa ante el peligro de una guerra.

"El objetivo es proteger a los ciudadanos de los terroristas que quieren destrozar el país", aseguró el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, en referencia a los grupos rusoparlantes del este. "Donetsk se enfrenta a un peligro colosal. Además de las unidades rusas y terroristas, hay cientos de miles de ucranianos engañados por la propaganda rusa", denunció.

Rusia rechazó duramente el operativo e insistió en el peligro de una inminente guerra civil, mientras que Europa contenía la respiración, temerosa de la reacción final de Moscú.

Analistas temen que la respuesta vaya desde una participación militar activa hasta el envío de armas a los rebeldes. En el medio planea la amenaza de un corte del suministro de gas ruso que pasa por Ucrania y alimenta las industrias y los hogares de Europa occidental, un flujo que en el caso de Alemania alcanza a un 40% del consumo.


El envío de unidades militares "viola las normas legales ucranianas y el derecho internacional", denunció ayer

el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en Pekín, mientras que el presidente Vladímir Putin se comunicó poco después con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para advertir que la violencia ejercida por el Gobierno de Turchínov agudiza la crisis y para reclamar una condena de la comunidad internacional. Putin le había pedido telefónicamente el lunes a su par estadounidense, Barack Obama, que "evite el derramamiento de sangre" .

No obstante, la Casa Blanca defendió ayer las acciones militares de las autoridades interinas de Kiev. "El uso de la fuerza no es la mejor opción. Dicho esto, el Gobierno de Ucrania tiene la responsabilidad de garantizar el orden y el respeto a la ley, y esas provocaciones en el este de Ucrania están creando una situación en la que el Gobierno tiene que responder", dijo el vocero Jay Carney, quien llamó a los separatistas prorrusos a "abandonar los edificios tomados".

El recrudecimiento de la tensión entre Putin y el Gobierno de Ucrania -al que considera ilegítimo-, respaldado por Occidente, se produce en la víspera de la reunión de mañana, en Ginebra, entre los cancilleres de Rusia, Estados Unidos y Ucrania, junto con la representante de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, en un intento por hallar una vía diplomática para solucionar el conflicto.

Por ello, la canciller alemana, Angela Merkel, interrumpió ayer sus vacaciones en Italia para hablar por teléfono con el mandatario ruso. En la conversación trató de salvar la cumbre multilateral, cuya realización Lavrov puso en duda, al tiempo que reafirmó la postura contraria a la actuación del Kremlin. Berlín denunció supuestas intenciones rusas de mover sus tanques "a las fronteras de la UE".

De acuerdo con datos de la OTAN, 40.000 soldados rusos están apostados en la frontera con Ucrania.

Por su parte, Putin dijo que la fuerte escalada del conflicto pone a Ucrania al borde de la guerra civil y subrayó la importancia de una estabilización de la situación económica en esa república, sobre todo en vistas del tránsito del gas ruso hacia la UE.

La ofensiva del Ejército ucraniano permitió a Kiev recuperar el control del aeropuerto de Kramatorsk en la región de Donetsk y se saldó con cuatro muertos. Sin embargo, los grupos separatistas hablan de una veintena de víctimas fatales. La maniobra se completó con la entrada a la ciudad de Slaviansk donde las fuerzas gubernamentales dispararon contra las barricadas opositoras desde vehículos blindados. Al cierre de esta edición, hombres armados rodeaban la localidad mientras las "fuerzas de autodefensa" se preparaban para un ataque.

Agencias DPA, EFE, AFP,

Reuters y ANSA

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