El régimen turco le acusa de ser el cerebro del golpe de Estado fallido, algo que niega el interesado. Cerca de 60.000 personas, sobre todo militares, magistrados o docentes, han sido detenidos, suspendidos o despedidos después del intento de golpe. En un par de semanas, una delegación encabezada por los ministros turcos de Relaciones Exteriores y Justicia también debe viajar a Estados Unidos para explicar la presunta implicación de Gülen en la intentona golpista, añadió Erdogan. Un tribunal de Estambul dictó el jueves una orden de detención contra el ex imán, exiliado desde 1999 en Pensilvania, y lo acusa de "haber ordenado el intento de golpe de Estado del 15 de julio", que hizo vacilar al poder durante varias horas y dejó 272 personas. Esta iniciativa abre la puerta a una solicitud formal de extradición a Washington de la bestia negra del presidente Erdogan. Este dossier puede enturbiar por mucho tiempo las relaciones entre Turquía y Estados Unidos.
| Agencia AFP |


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