3 de marzo 2014 - 00:00

Ultraortodoxos contra el alistamiento militar colapsaron Jerusalén

Centenares de miles de religiosos inundaron Jerusalén en protesta por  una normativa que prevé  obligarlos a prestar servicio militar, del que estaban exentos desde 1948.
Centenares de miles de religiosos inundaron Jerusalén en protesta por una normativa que prevé obligarlos a prestar servicio militar, del que estaban exentos desde 1948.
Jerusalén - Cientos de miles de ultraortodoxos se manifestaron ayer en Jerusalén contra una nueva ley de alistamiento que el Parlamento se apresta a votar este mes, la cual los obligará a servir en el Ejército por primera vez en la historia de Israel.

Bajo una convocatoria que llevó por lema "Congregación de oración y protesta", los principales rabinos ultraortodoxos del país reunieron a miles de estudiantes de seminario que se oponen a la cuota de alistamiento en su comunidad, ligeramente superior a las 5.000 soldados.

La manifestación fue una de las mayores vistas en las historia de Israel: los organizadores hablaron de 600.000 asistentes, mientras la Policía los cifró en al menos 300.000.

La masiva concentración a la entrada de Jerusalén paralizó casi por completo la ciudad, donde se desplegaron 3.500 efectivos policiales. También fue cerrada la estación central de colectivos y la autopista que la conecta con Tel Aviv.

El diputado ultraortodoxo Yakov Asher acusó al primer ministro, Benjamín Netanyahu, de "violar el status quo que respetaron todos sus predecesores". Otro diputado acusó al partido Yesh Atid, que presiona por el reclutamiento universal, de intentar "encender un fuego". El partido prorreformista abogó por un "reparto igualitario de las cargas" de los servicios militares y sociales durante su campaña electoral.

"Netanyahu es como Asuero, un rey tonto", dijo, por su parte, el diputado Israel Eichler, del partido Judaísmo Unido de la Biblia y uno de los promotores de una concentración avalada por todas las corrientes de esta comunidad, sefardíes y askenazíes por igual. Según el Libro de Ester, Asuero fue un monarca persa que reinó en el siglo V a.C. y que se dejó convencer por su primer ministro, Hamán, de la necesidad de acabar con los judíos.

En este paralelismo, los ultraortodoxos se quejan de que el premier se dejó llevar por las presiones de otros partidos en su coalición para decidir que los estudiantes de seminario deban ser alistados como el resto de la población israelí, poniendo fin a unas exenciones históricas que fueron revocadas en 2012 por el Tribunal Supremo.

Ellos se niegan a prestar servicio alegando que les dificulta practicar su fe. En el Ejército, por ejemplo, no hay separación de hombres y mujeres y con frecuencia hay intervenciones los sábados, el día sagrado de descanso para este colectivo.

Los jóvenes ultraortodoxos están exentos de servicio militar desde 1948, cuando había sólo 400 casos al año, pero la tasa de natalidad en esas familias es considerablemente mayor que en las que siguen una variante religiosa menos estricta y hoy la cifra de hombres liberados del servicio militar es de entre 60.000 y 70.000, según el diario Jediot Achronot.

El borrador de la ley prevé un reparto justo del servicio militar obligatorio y que se amplíe progresivamente a los hombres ultraortodoxos. Este año serían reclutados 3.800; en 2015, 4.500, y en 2016, 5.200. A partir de julio de 2017 todos los hombres ultraortodoxos en edad de prestar servicio militar deberán hacerlo, aunque habrá algunas excepciones.

La iniciativa prevé sanciones de carácter penal para quienes se nieguen a cumplir el servicio militar que, en Israel, es de tres años para los hombres y casi dos para las mujeres.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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