Un boleto sirvió para detener a sospechosos de matar a Garrido

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Una pareja acusada del crimen del policía Aldo Garrido en un comercio de San Isidro fue detenida ayer en su casa de la localidad bonaerense de Pablo Podestá, donde se hallaron las dos armas utilizadas para perpetrar el homicidio.
Los detenidos fueron identificados por las fuentes como Néstor Luque y Débora Acuña, ambos de 29 años, el primero de los cuales había salido de prisión el 2 de febrero, tras ser excarcelado por un tribunal oral de San Martín en una causa por robo calificado.
Al ser apresados, se hallaban junto a su hijo de 5 años y a un hermano de la mujer, que también quedó detenido pero como sospechoso de ser cómplice en otros robos, en la vivienda de Benito Pérez Galdós al 8700, del partido de Tres de Febrero.
Un investigador relató que dieron rápidamente con los autores del homicidio porque cuando la Policía Científica llegó a la escena del crimen halló un boleto de un colectivo que los acusados habían tomado esa mañana desde Podestá a San Isidro.
Al entrar a la casa, los policías se encontraron con varios bolsos que daban indicios de que la pareja estaba a punto de escapar.
«Las armas están escondidas en el baño», les dijo Luque a los policías apenas los vio y allí se secuestraron una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 32 que, tras los peritajes, se comprobó que eran el arma reglamentaria de Garrido y otra usada en el asalto.
Según el resultado final de la autopsia, el teniente Garrido recibió dos balazos de su propia arma y otros dos del revólver, pero aún no se pudo determinar si los disparos los efectuó sólo Luque o también su mujer.
Los sospechosos serán indagados en las próximas horas por el grupo de fiscales encabezado por Diego Callegari, y también está prevista una rueda de reconocimiento con las empleadas que presenciaron el crimen.

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