21 de enero 2010 - 00:00

Un “efecto mariposa”

Un “efecto mariposa”
Batió sus alas negras el índice rector de los mercados bursátiles y la onda expansiva dejó tierra arrasada, en los indicadores del mundo. Demasiado drástico y profundo el tajo que le propinaron al Dow Jones -en torno del 3% a poco del final- como para que los demás pudieran ensayar defensas apropiadas y levantar murallas protectoras. Solamente se podía considerar el retroceder menos que los otros, para extraer algún rasgo positivo -entre comillas- de una fecha que marcó la primera rueda del 2010: donde todo se fue al diablo...

En el saldo de San Pablo, el daño se midió en el 2,34% de rebaje. Por Europa una medida del 2% resultaba lugar común. Y así que lo hecho por el Merval se inscribió entre lo más mesurado, que si bien es un trago amargo luce como más soportable que recintos colegas. Fecha que tenía el sello puesto a poco de andar, dibujó el plano inclinado imposible de remontar. Las diferencias fueron de «19» alzas, por «53» en descenso, quedando en el panel mayor la figura solitaria de Banco Macro -casi milagrosa- de anotarse en suba, con el 2,3% y ayudando al ponderado.

Tenaris tampoco mostró derrumbe pronunciado, con algo más del 2% de baja, para que el Merval se contentara con un retroceso del 1,5%.

Volumen en retroceso, a los $ 44 millones efectivos, trajo consigo la falta de presión excesiva de la oferta, sin que se transgredieran ciertos límites y trabajando dentro de un día en baja: sin «corrida».

El dilema mayor para los operadores, seguramente, era imaginar qué llegará detrás de una baja de magnitud como la de ayer y en el exterior. El «efecto mariposa» estará presente, uniendo el destino de todos: al de uno sólo. Y la Bolsa, rezando.

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