Smith llegó a Buenos Aires en el marco de un ciclo de jazz realizado en colaboración con la Embajada de los Estados Unidos y con la curaduría del pianista argentino Ernesto Jodos. Y lo hizo al frente de un trío para presentar su más reciente disco, "The Bell", publicado este año y con estos mismos músicos.
Lo del CD y lo que se escuchó en la sala Sinfónica del CCK fue sólo apto para oídos muy permeables. La formación de piano, viola con pedalera y percusión (batería, vibrafón o parches) dista mucho de un orgánico conocido. Luego, lo que suena puede describirse como free jazz o como música de climas. Es un lenguaje que pone en discusión los conceptos y juega entre lo clásico y lo popular. Utiliza compases irregulares y "ostinatti". Reparte el papel solista (¿cantante?) entre los tres músicos. Trabaja mayormente en un plano circular (como si todo pudiera empezar o concluir en cualquier parte), y cuando se planta en lo lineal no se sostiene en las melodías ni en los encadenamientos armónicos, sino en el trabajo con la dinámica y/o con los cambios de densidades, tal como sucede en el ámbito de la llamada música contemporánea.
Llena la sala en el comienzo, tuvo una importante diáspora a medida que fue transcurriendo el concierto; lo dicho, muchos fueron en búsqueda de un lenguaje jazzero más clásico y, con razón, se sintieron desorientados.
| Ricardo Salton |


Dejá tu comentario