16 de septiembre 2014 - 00:00

Un mercado sin optimismo

Un mercado sin optimismo
Si bien la generalización de emplear los grandes indicadores del mercado es válida en cuanto tal, lo cierto es que aquéllos están lejos de reflejar las fortunas del inversor promedio. Con el 0,26% que sumó ayer, al cerrar en 17.031,14 puntos, el promedio industrial avanza el 2,74% en lo que va del año. Frente a esto tenemos que el valor promedio del Dow en estos casi nueve meses es un 6,7% superior al valor promedio del indicador durante 2013 (lo que se acerca al 7,34% que gana el S&P500 en el año; su precio promedio es un 15,56% superior al de 2013). Esto sugiere que frente al año pasado, quienes han comprado acciones ganan buen dinero, pero en caso de haber realizado su compra este año, es posible que lo estuvieran perdiendo en estos momentos.

Esto es especialmente cierto para quienes apostaron por los integrantes del índice NASDAQ, donde cerca del 47% de los papeles pierden al menos un 20% desde el último máximo marcado hace menos de 12 meses (lo que se suele definir como un "bear market"), y del Russell 2000, para el cual unos 800 papeles han recibido el abrazo de los osos. Si tomamos en cuenta que apenas unos 30 miembros del S&P500 caen dentro de las condiciones recién mencionadas, parece evidente que los inversores están privilegiando a las cotizantes más grandes y "seguras" del mercado (frente a la suba del Dow, el NASDAQ experimentó la mayor baja desde el último día de julio al caer el 1,07%). Lo interesante del caso es que esta dimensión de riesgo no la capturamos con otros indicadores, como el tradicional índice VIX (volatilidad implícita en las opciones), que si bien ha trepado poco más de 2,5 puntos en las últimas 15 ruedas (ayer la suba porcentual fue del 6,5%, pero esto no significas nada "per se"), continúa casi 6 puntos por debajo del promedio histórico. Tomando en cuenta el 0,07% que desanduvo el S&P500 (lo mejor pasó por el "rebote" del sector energético) o que por cada suba se anotaron dos bajas, podemos generalizar que la de la víspera fue una sesión negativa, según algunos como respuesta al IPO de la china Alibaba, y según otros como reacción a la reunión que finalizará mañana el Comité Abierto de la Reserva Federal. No hay un verdadero temor, pero tampoco optimismo.

Dejá tu comentario