22 de septiembre 2010 - 00:00

Una insólita comparación

Teherán - El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, denunció el «silencio mediático» sobre Teresa Lewis, una estadounidense deficiente mental que será ejecutada por haber participado en el asesinato de su marido, y comparó su situación con la de la iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani.

El caso de Sakineh, una iraní de 43 años que ya recibió 99 azotes y fue condenada en 2006 a morir lapidada por un caso de adulterio, cargo al que se sumó luego el de su presunta participación en el asesinato de su marido por uno de sus amantes, conmocionó a Europa y a Estados Unidos. La mujer no tuvo acceso a un proceso justo, por ser de etnia azerí ni siquiera entiende la lengua persa y su anterior abogado terminó en el exilio, ítems que fueron previsiblemente omitidos por el presidente ultraislamista.

«Una mujer está siendo ejecutada en Estados Unidos y nadie protesta», dijo Ahmadineyad el lunes durante un encuentro con personalidades y dignatarios islámicos en Estados Unidos, según la agencia oficial Irna.

El presidente iraní, que se encuentra en Nueva York con motivo de la Asamblea General de la ONU, denunció la «campaña mediática contra Irán» por el caso de Sakineh. Ante la presión internacional, Teherán anunció en julio y reiteró luego en varias ocasiones que la pena de muerte por lapidación contra ella se había suspendido en espera de un nuevo examen del caso.

Se prevé que Teresa Lewis sea ejecutada mañana en Virginia (sudeste de Estados Unidos) por haber ayudado a su amante a matar a su marido y al hijo de éste. Sus abogados afirman que Lewis, deficiente mental, fue manipulada por el asesino, quien no fue condenado a muerte pero se suicidó en prisión.

Agencias AFP y DPA

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