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Una película rusa sedujo al público en Mar del Plata
Los otros fueron los minimalistas «Chasis» (Borinaga Aix Jr., Filipinas, mujeres deambulan en un estacionamiento de camiones, hasta que algo explota en los dos minutos finales), «Octubre» (hermanos Daniel y Diego Vega, Perú, un prestamista de barrio pobre se hace cargo de una criatura) y los nacionales «Pompeya» (Tamae Garateguy, juego de comunión entre la fantasía de unos creativos y la vida real de los mafiosos que ellos imaginan), «Amor en tránsito» (Lucas Blanco, relaciones de pareja transitan la ciudad y el aeropuerto), y «Road July» (Gaspar Gómez, pequeña comedia sentimental sobre un joven que debe hacerse cargo de su hija de diez años, aunque nunca la haya reconocido como propia).
«Road July» empieza diez minutos después de empezada, pero se hace querer. Dato interesante, salvo las breves y gozosas participaciones de Mirta Busnelli y Bettiana Blum como las respectivas abuelas, esta película es enteramente mendocina. El lunes, en sección especial, se presentó una marplatense de género fantástico, mañana competirá una comedia cordobesa, el domingo se vieron sendos trabajos de Chaco y Entre Ríos, junto a otros de Rio Grande do Sul y Paraguay, pertenecientes al Foro entre Fronteras.
Román Gubern
El académico Román Gubern, miembro del jurado oficial, la pasó muy bien e hizo pasar muy bien a su auditorio,. Eso sí, hubo que seguirle el tren a su castellano cerrado y rápido de timbre catalán, y a sus veloces relaciones multidisciplinarias. «Picoteo de todo», adelantó en charla abierta con el público. Así por ejemplo, mientras explicaba por qué «la fisiología de la visión es digital, en tanto la psicología de la visión es analógica», insertó el chiste de la jovencita que «chatea en braguitas y sujetador para calentar la comunicación», elogió la actuación de Pepe Soriano como el generalísimo Franco en la comedia «Espérame en el cielo» (Gubern fue su coguionista) y la forma intuitiva en que Disney dibujó sus personajes redonditos para despertar afecto, porque los círculos dan idea de equilibrio, y saltó a las espirales y su derivado, la esvástica, «que parece que va a rotar, por lo tanto da una sensación energética, y para algunos también sugiere el símbolo de una pareja copulando».
Esto no todo el mundo lo percibe, pero mientras el público masticaba esa explicación él ya pasó a otra, y así sucesivamente. A continuación, dos de sus ideas, y tres anécdotas.
«Según McLuhan la radio es una extensión del oído y la televisión es la extensión del ojo, es decir, los medios son extensiones del hombre. Ahora, según Paul Virilio, la cámara de vigilancia programada para enviar órdenes al sistema de luces o de agua si registra una anormalidad, o peor aun la bomba inteligente, ya no evidencian ser extensiones del hombre, sino su delegación de facultades, con lo cual creo que renace el mito de Frankenstein.»
«Los adolescentes viven la cultura del dormitorio, no por mayor vida sexual sino porque allí tienen la PC, la webcam y todo lo que necesitan para comunicarse cómodamente tirados en la cama. Mientras, la TV queda en el living con perfil de medio de comunicación infantil-senior, es decir, para niños y viejos que no saben usar la computadora».
«Los checos tienen una pronunciación muy abierta, por tanto su risa es muy abierta, eufónica. Por eso mismo querían hacerme creer que una de sus nuevas exportaciones es el paquete de risas grabadas para la tele.»
«Todos saben que Wikipedia no es confiable. Cualquiera inserta una información. Por ejemplo, alguien puso allí mi biografía, y un bromista agregó Se le atribuye el invento de tal trabalenguas. Eso estuvo ocho meses, hasta que lo sacaron. Pero voy a Canadá, y una señora me dice, muy contenta, doctor, su trabalenguas ha sido adaptado a más de 60 lenguas. No podía decepcionarla.»
«Vine a la Argentina en 1977. De un noticiero me pidieron una entrevista en directo. Creí que sería para hablar del trabajo que me traía (venía por la Unesco), pero ya en el aire la reportera me dijo Hoy cumple años Marlene Dietrich, la mujer de las piernas más hermosas del mundo», etc., y pasó a decir todo lo que podía decirse de Marlene Dietrich. ¿Cuál sería entonces la pregunta? Bien, ¿Qué nos puede decir de Marlene Dietrich? ¿Pues qué me quedaba por decir? Entonces empecé Mire usted, cierta leyenda surgida de los cabarets berlineses dice que ella en realidad era un tío. No pude seguir. Enseguida pidieron publicidad, vino un tipo y me echó. Fue la entrevista más corta de mi vida.»
La charla, por suerte, duró un par de horas, y casi nadie se fue antes del final.
* Enviado Especial


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