14 de noviembre 2011 - 00:00

Una promesa que quedó trunca

Guido Falaschi había diseñado un estilo de manejo bastante rápido y audaz, al igual que varios de los conductores de la llamada Nueva Generación.

Nacido hace 22 años en la ciudad de Las Parejas, provincia de Santa Fe, «el Principito», tal como se lo conocía en el ambiente automovilístico, había saltado etapas como para encarar una carrera que asomaba promisoria.

A los 9 años se inició corriendo en kartódromos de la provincia de Córdoba y empezó a competir en la clase Promocional Stihl.

Un buen funcionamiento le permitió llegar a la categoría Pre Juniors, donde terminó entre los 10 primeros, para luego intervenir en el Campeonato Argentino de Karts y finalizar decimoquinto.

En 2005, con apenas 15 años, debutó en la Fórmula Renault Elf, terminando en la 15ª colocación durante su primer año en la categoría.

En 2008, Falaschi experimentó uno de sus mejores años en la faz deportiva, pues a su incursión en la Fórmula Renault, le agregó su debut en el TC Pista, donde peleó palmo a palmo el título con Canapino, que finalmente se coronó. Pero Falaschi tuvo su revancha en la Fórmula Renault 1.6, con ventaja sobre el chaqueño Matías Muñoz Marchesi.

Igualmente, el subcampeonato le permitió llegar rápido al Turismo Carretera, siempre al comando de un Ford Falcon, la marca que signaría su corta carrera. En ese mismo 2009 también empezó a competir en el Top Race.

El año pasado resultó el de la consagración del oriundo de Las Parejas, que ganó la etapa de la Copa América 2010 del Top Race. Fue nominado como piloto revelación de la temporada.

Para el presente 2011, el joven Guido fue confirmado como piloto del Haz Racing Team para competir con el mismo Ford Falcon con el que ayer tuvo el fatal accidente.