Sin repuntes a la vista, ni siquiera el clásico «rebote técnico» después de una rueda muy bajista, lo que prevaleció fue una tensa tregua y un alto en las agresiones de oferta demasiado profundas. Sin que la demanda se atreviera a casi nada, todavía lamiendo las heridas del martes, el resultado general -en el mundo- fue un dejar pasar el tiempo con fluctuaciones mínimas. Lo que quedó en el filtro del final, fue un Dow Jones amagando entre lo neutro y leve suba, faltando una media hora para el cierre. Europa con cambios promedio que no pasaron del 0,3%, en promedio, solamente en China habían dado la nota fuerte: con caída del casi 5%. ya en la región americana, de mercados satélites, México se movía en torno a un 0,5%. El Bovespa con algo más del 1% en retroceso y para el Merval un final del 1,7% de nuevo retroceso, que lo llevó a una cifra de «1.054» puntos para su índice (que se sigue acercando a la frontera baja). El indicador de las locales más sobrio, no pasó del 1%, denotando que la presencia Tenaris resultó la diferencia entre ambos listados. Porque con un precio de barril de petróleo cayendo otro 1%, Tenaris tomó nota en su acción y produjo el 1,2% de nueva merma. Bajas de hasta más del 5%, en Petrobras, o subas de un 2% vista en Molinos Río (y con su cláusula de «recompra de acciones propias» acaso activa), las diferencias no resultaron muy representativas: solamente producto de lo aleatorio y difuso del día. El volumen retrocedió a $ 28 millones de efectivo en acciones, como mostrando a esa oferta más encalmada, y todo fue un dejarse llevar por el horario bursátil que, cada vez, parece más interminable, en un mercado sólo de superficie. La Bolsa, una gaseosa.
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