23 de diciembre 2010 - 00:00

Ven peligro de burbujas en los emergentes

Londres - Los mercados emergentes serán nuevamente la niña bonita en 2011 y seguirán recibiendo fuertes inversiones del extranjero, lo que genera dudas sobre cuánto dinero pueden absorber sin que se produzca una burbuja sobre sus activos. Los flujos hacia las acciones de mercados emergentes alcanzarían los u$s 186.000 millones este año y, aunque caerían a u$s 143.000 millones en 2011 según el Instituto de Finanzas Internacionales, ese nivel implica más del doble de los u$s 62.000 millones anuales de promedio entre 2005 y 2009. Así, algunos se empiezan a preguntar si los inversores no estarán dejándose llevar. Es que los desenfrenados flujos de dinero arriesgan con inflar las valoraciones del sector hacia niveles exagerados y podrían estar basados en expectativas poco realistas de retornos de largo plazo.

Amenazas

«El mayor riesgo de una burbuja es la expectativa del inversor en los mercados emergentes, hay una euforia muy grande», dijo Mark Donovan, presidente ejecutivo de Robeco Investment Management. «Siempre me preocupan estos movimientos en masa hacia ciertas clases de activos, que generalmente no son tan oportunos», agregó. Donovan no cuestiona la historia de crecimiento subyacente de los mercados emergentes. Pero él y algunos otros consideran que los nuevos inversores podrían estar ignorando problemas potenciales, dentro y fuera del sector.

Los mercados emergentes fueron un punto muy apreciado estos dos últimos años dado que la liquidez generada por los bancos centrales de Occidente apuntaló el mercado, con retornos de dos dígitos porcentuales. La liquidez excesiva, no obstante, está provocando inflación en las economías en desarrollo, lo que potencialmente llevaría a un recalentamiento. Los mayores rendimientos en los bonos del Tesoro estadounidense también podrían volverse un viento en contra.

«Mi escenario central es que en 2011 los mercados emergentes estarán bien. Considerando el lugar en el que están las valoraciones, de todas maneras se obtendrá un retorno absolutamente positivo», dijo John-Paul Smith, estratega jefe de mercados emergentes de Deutsche Bank en Londres. «Pero algunas de las previsiones de enormes retornos probablemente son demasiado altas. Me preocupa que si la gente se vuelve muy optimista podríamos ver el desarrollo de una situación tipo burbuja. Cuando la burbuja estalla tiene horribles repercusiones para la economía real», agregó.

Una de las preocupaciones es que las inversiones alienten cierta desmesura en las políticas económicas de los mercados emergentes, lo que restaría presión a las reformas que ciertos países necesitan. Algunos pesimistas hacen notar que los grandes flujos de capital a menudo preceden crisis. Eso podría ser especialmente cierto en el caso de mercados emergentes que siguen siendo activos relativamente pequeños y poco líquidos.

El fuerte ingreso de dinero puede inflar rápidamente los precios de los activos a niveles insostenibles, con el riesgo de que se repitan los ciclos de auge y crisis que caracterizaron a los mercados emergentes.

Peligros

Muchos inversores dicen que en vez de incrementar sus posiciones abiertamente largas en los mercados emergentes, prefieren apostar a multinacionales como Unilever con exposición a esos mercados. «La gente mira a los mercados emergentes como si fueran un pastel y dice quiero una tajada, sin mirar los ingredientes. Por lo que algunos países que no son iguales están siendo arrastrados junto con los que sí se lo merecen», señaló Michael Power, estratega global de Investec Asset Management. «Cuando las burbujas estallan, hay consecuencias y los mercados emergentes meritorios serán considerados culpables por asociación», sentenció.

Agencia Reuters

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