21 de mayo 2012 - 00:00

Very difficult

Si cada vez que te llegan te la mandan a guardar estás en serios problemas. River es una máquina de hacerse goles. Ya no es cuestión de jugar con tres o con cuatro en el fondo, la cosa pasa por otro lado. Cualquiera nos complica por arriba, cualquiera nos complica por abajo, en línea o escalonados, la cosa es que cada pelota que merodea el área es gol o casi.

A River el partido se lo plantean muy fácilmente. En toda la cancha sería suicidio, entonces te la parten en dos. De la mitad de campo para atrás te meten 9 jugadores, más los 7 que pone River hacen 16 tipos en menos de 50 metros. No hay espacios, todo se diluye en lateralizar de manera intrascendente, nadie gambetea al que tiene en frente para producir el hueco y la superioridad numérica, y así pasan los minutos sin llegadas y con un control sin sentido de la pelota casi el 90% del tiempo de juego. En la otra mitad de cancha el espacio sobra y si alguno de los dos que te pongo arriba se escapa queda mano a mano en posición de gol.

Las diferencias individuales mueren ante el dibujo táctico: en mi cancha te cierro todos los rincones y en la tuya te hago caminar por la cornisa.

A los 15 no fue gol de Guillermo Brown de milagro y dos minutos después Bottino la mandó a guardar al ángulo superior.

- Nooo, la puta que lo parió...!!! Siempre la misma historia...!!! Nos llegan y gol...!!! ¿Sabés lo que vamos a tener que remar ahora? ¿Bottino se llama? ¿Por qué no te los ponés cambiados a los Bottinos... LPQTP...!!!

A los 34 empató Fernando con un tiro libre ejecutado a la perfección, que por error técnico de la TV nos sorprendió a todos como si lo hubiesen pateado antes.

- Gooolll, qué golazo...!!! A ver ahora Fernando si te sacás la mufa que hace nueve partidos que no la metías...!!! Qué calidad, hermano.

El segundo tiempo presagiaba otro final. La lógica se inclinaba mas a pensar en que Guilermo Brown no iba a aguantar la presión de River y que al primer error los millonarios convertirían el segundo.

En la segunda parte entró el Chori por Vela y a los 35 segundos la pelota dio en el travesaño tras un remate de David Trezeguet. A partir de ahí todo fue de River con no menos de cinco oportunidades para convertir.

Ingresó Funes Mori a los 25 minutos por Cirigliano y finalmente el Keco Villalba por Ocampos. Y la llave apareció por donde menos se esperaba.

A los 33 minutos un centro de Sánchez desde la derecha y el Keco Villalba que se le anticipa al marcador y de cabeza pone el 2 a 1 tranquilizador.

- Gooolll, gooolll...¡¡¡. Keco, Keco, Kecocazo...!!!

Ya era otro partido porque River no debía tener problemas contra un equipo que sólo lo había complicado al ponerse arriba inesperadamente en el marcador, pero que ahora, perdiendo, no tenía peso para ir a buscar el empate.

Pero River es más infantil que la revista Anteojito, y ya en tiempo de descuento, el Chori pierde una pelota en mitad de cancha, el equipo queda mal parado, algo que no le cuesta, y sobre la derecha ingresa un jugador que, si mirás de nuevo la jugada por TV, creo que era la peor opción de pase. Así y todo se la mete a un Vega.

- Nooo...!!! La reputa madre que lo recontra mil parió...!!! Siempre lo mismo, siempre lo mismo...!!!, qué manga de dormidos que somos, nos metemos los goles nosotros...!!! Ahora a sufrir a Rosario. Como siempre, lo que hay que ganar no lo ganamos.