11 de febrero 2009 - 00:00

Viglione: “En enero la industria cayó un 10%”

Abel Viglione
Abel Viglione
Para Abel Viglione, «en enero la industria cayó al menos un 10%». Además, según explicó el economista de FIEL, ya en noviembre y en diciembre la producción tuvo una retracción del 8% y del 11,3%, respectivamente.
En cambio, para el INDEC, en noviembre y diciembre el Estimador Mensual Industrial (EMI) arrojó un 0% y un 2,2%. Es así que para el instituto dirigido por Ana María Edwin no se produjo una caída en la producción fabril desde fines de 2002.
Acerca de los planes impulsados por el Gobierno para reactivar la economía, Viglione sostuvo que hacen hincapié «en la oferta de crédito, pero no hay quién demande». Además, debido a la intensidad de la crisis, explicó que no cree que durante 2009 se produzca el rebote.
Periodista: Pese a que para el INDEC la industria todavía no cayó, ¿qué indican las estimaciones que realiza?
Abel Viglione: Que en noviembre cayó un 8% y en diciembre un 11,3%, lo que arroja una variación negativa para el último trimestre del 6,5%. Es decir, la retracción ya se vio en los últimos meses de 2008, pese a que las estadísticas oficiales del INDEC no lo evidenciaron. Con el número de enero de autos (cayó un 54% la producción), además de la siderurgia, y con el problema que está transitando la construcción, que arrastra al sector cemento, al sector de materiales de la construcción, lo que incluye los cerámicos y sanitarios, es muy claro que las cifras de enero van ser negativas, similares a las de diciembre.
P.: ¿Es decir del -11%?
A.V.: La caída va a ser de al menos 10%.
P.: ¿Desde cuándo empezaron a notar la bifurcación en los caminos de los datos del INDEC y los propios?
A.V.: En marzo del año pasado nuestros números mostraban un crecimiento un poco menor que los del INDEC, pero no tanto. Eso no molestaba. Pero desde noviembre, que dieron el 0% para las estadísticas oficiales, ya no tuvieron nada que ver. Además, hay otro factor: la caída de precios internacionales: el valor de los metales hoy es similar al del promedio de 2004; los de los alimentos de fines del año pasado son parecidos al promedio de 2002; y los industriales están parecidos también al inicio de 2004, siempre de acuerdo con los precios que publica The Economist.
P.: ¿Esta caída de precio evidencia también el freno?
A.V.: Esto es algo que en la serie de los luchadores se llama «la doble nelson». Te agarran por afuera, por caída de precios y por disminución de la demanda externa. En medio de la crisis, todos los países quieren reducir las importaciones. Por otra parte, en el mercado interno las familias actuaron como siempre lo hacen en todo proceso recesivo: bajan el consumo presente y aumentan la tasa de ahorro; entonces se reduce la demanda interna.
P.: ¿La Argentina ya está en recesión?
A.V.: La industria llegó a un pico entre julio y agosto, y a partir de ahí empezó a caer. Ése fue el punto de giro, de máxima, por lo que se está en recesión según la definición técnica del National Bureau of Economic Research (NBER) de Estados Unidos.
P.: No es necesario esperar los dos trimestres de caída consecutivos...
A.V.: No, para nada. Esta definición se basa en tres señales, que hoy se dan.
P.: ¿Qué sectores son los más afectados?
A.V. Los productores de durables, de bienes intermedios y los de bienes de capital. Los menos afectados son alimentos y bebidas.
P.: ¿Por la menor elasticidad?
A.V.: Sí, porque no se deja de consumir alimentos. Aunque va a estar afectado el sector molienda, por la menor cantidad de porotos de soja y semillas de girasol. Además, desde este trimestre se va a empezar a notar la sustitución por segundas marcas. Y esto incide, porque generalmente las industrias más pequeñas emplean menos gente.
P.: Más allá de los problemas de implementación, ¿los planes impulsados por el Gobierno pueden servir?
A.V.: Supongamos que funcionan todos los planes que se anunciaron. Primero, ésa es la oferta de crédito, pero no hay quién demande. Las familias no van a tomar un préstamo en esta etapa recesiva, porque implica un desahorro, que es la inversa de lo que hacen. En segundo lugar, ninguno de los planes genera dólares. Y en el mejor de los casos, lo que provoca es salida de divisas. Esto es porque parte importante de la producción en la Argentina se hace con bienes importados. Entonces, la medida más racional del Gobierno sería levantar las restricciones del comercio exterior.
P.: ¿Suspendiendo las retenciones?
A.V.: No, sino las restricciones cuantitativas que existen para la exportación de carne, trigo, maíz, y otros productos.
P.: ¿Cuándo cree que se va a revertir la caída de la producción?
A.V.: Es muy difícil evaluarlo porque depende de cómo siga la crisis internacional. Creo que recién nos estamos dando cuenta de la verdadera intensidad. Pero no veo que en 2009 se produzca el rebote.
Entrevista de María Iglesia

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