23 de marzo 2011 - 00:00

Visas británicas, pesadilla para artistas extranjeros

Londres - El actual sistema británico de visas crea innecesarios obstáculos burocráticos que impiden a muchos artistas no europeos participar en importantes eventos culturales, según ha criticado el alcalde de Londres, Boris Johnson.

El último caso, del que informó «The Guardian», es el de la violonchelista Kristin Ostling, del cuarteto Carpe Diem, de Chicago, que debía dar un recital en la Universidad de Leeds y a la que las autoridades de inmigración sometieron, según el diario, a un interrogatorio de ocho horas antes de acusarla de intentar quitar trabajo a músicos británicos y mandarla a casa.

Entre otros damnificados más famosos se cuenta el director de cine iraní Abbas Kiarostami, que prometió no volver a pisar suelo británico después de que le tomaran las huellas dactilares dos veces para dejarle entrar en el país a dirigir la ópera de Mozart «Cosi Fan Tutte» en la English National Opera de Londres.

El artista chino Huan Xu vio denegada una visa de entrada para asistir a la apertura de su exposición en una galería londinense mientras que ninguno de los cinco artistas o expertos iraquíes invitados a una exposición dedicada en Manchester al arte contemporáneo de ese país árabe pudo entrar al no poder demostrar ser titulares de una cuenta bancaria.

Varios miembros de la Cámara de los Lores así como representantes del sector artístico afirman que no se trata de casos aislados sino de «una pesadilla diaria» para los planificadores de conciertos y gestores teatrales.

Según el Ayuntamiento de Londres, una cuarta parte de los artistas que vinieron el año pasado a esta capital para inaugurar una exposición, tomar parte en algún festival o dar un concierto, procedían de fuera de la Unión Europea.

Los organizadores de acontecimientos artísticos se han visto obligados a cancelarlos en algunos casos en el último momento por culpa de la denegación de visados de entrada a los artistas que debían participar en ellos.

Según lord Clancarty, a los que solicitan un visado de corta duración se les obliga, entre otros requisitos, a demostrar que tienen cerca de 1.000 euros (unos 1.400 dólares) en una cuenta bancaria, proporcionar los detalles biométricos y tener un patrocinador dispuesto asimismo a pagar cerca de 500 euros.

«La solicitud es un proceso largo y tortuoso y a veces no se completa a tiempo. Muchos la ven rechazada por razones inexplicables», critica lord Clancarty, citado por «The Guardian».

El miembro de la Cámara de los Lores citó varios ejemplos, entre ellos el del pianista ruso Grigory Sokolov, que canceló un concierto que debía ofrecer en 2009 porque se negó a que le tomaran las huellas dactilares cada vez que necesita un visado para actuar en este país.

Agencia EFE

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