14 de abril 2015 - 00:00

Voto electrónico ahora es pelea de campaña

 En campaña por la candidatura a jefe porteño se quejó ayer el exministro K Martín Losteau contra el PRO en procura de acercarse al segundo lugar en la grilla de resultados del próximo 26 de abril, cuando se realicen por primera vez las PASO porteñas. El candidato dijo que en la Ciudad, "para mejorar la inseguridad, necesitás procesar información para detectar patrones delictivos, que es la manera de prevenir, en lugar de gastar en eso, el PRO decidió gastar 230 millones de pesos para licitar a las apuradas el voto electrónico, que no pudo implementar a tiempo".

Sin embargo, el Gobierno porteño desde la Dirección Electoral y la secretaría general de su administración aseguró que en la elección del domingo pasado en Salta hubo funcionarios del PRO para observar el uso de las máquinas electrónicas, ya que, aseguran se podrán utilizar para la elección de este año. No será, claro para las PASO, pero anticipan que el Gobierno de Mauricio Macri llegará a tiempo para que se estrene cuando se vote en las generales del 5 de julio, donde se elegirá jefe porteño, legisladores y comuneros.

En Salta se usan las máquinas propuestas para Capital Federal, que consisten en "boleta electrónica" ya que pulsando la pantalla el elector define su preferencia y luego imprime una suerte de boleta que deposita en la urna, la cual contiene un chip con los datos.

Una de las quejas al sistema, que fue hasta recurrido ante la Justicia, es que en la primera pantalla se le preguntaría al vecino en la interna de qué partido quiere participar, algo que podría confundir en un distrito donde hay más de veinte sellos y algunos no son siempre identificados con el candidato. Es el caso de Lousteau, quien competía por UNEN, pero ahora lleva la marca ECO para disputar la interna contra Graciela Ocaña.

En el caso de las elecciones generales, esa primera pantalla no existirá, simplemente a la salteña deberán aparecer las fotos de los candidatos que queden como finalistas en las PASO.