6 de septiembre 2011 - 00:00

Vuelve Carrió para reorganizar la Coalición y testear lealtades

Elisa Carrió
Elisa Carrió
Lo que parece una reorganización de la fuerza puede terminar en una purga. No es para menos: Elisa Carrió puso la cara en toda la campaña y, tras el magro resultado en las primarias del 14 de agosto, aparecen en la Coalición Cívica las intenciones secesionistas.

Para discutirlo se organizará desde hoy una cumbre de esa fuerza que tiene como primera fecha el próximo sábado.

Allí, los jefes partidarios discutirán las ideas de la nueva estrategia, a menos de dos meses de octubre. Las conclusiones de la reunión se volcarán en un documento de consenso, que será difundido tras la finalización del plenario.

El congreso tendrá lugar en un momento difícil para la Coalición Cívica, que buscará perder la menor cantidad de bancas en la Cámara de Diputados, ya que si se repite el nivel de votos alcanzado el 14 de agosto, el bloque pasará de tener 18 a contar con 10 integrantes.

Tras sacar poco más del 3% en las primarias del 14 de agosto pasado, Carrió dio una conferencia de prensa en la que asumió toda la responsabilidad por el resultado y llamó a cortar boleta para favorecer a las listas de legisladores de la Coalición.

Mientras algunos optimistas creen que esa estrategia puede dar resultado, otros piensan que el daño es irreversible. Pero hay otros problemas en el horizonte.

La Coalición Cívica había sufrido algunas bajas antes del 14 de agosto. Quienes se alejaban alegaron la intransigencia de Carrió en el armado de las listas y la «imposibilidad de discutir» esas decisiones.

Una de ellas fue la diputada nacional Marcela Rodríguez, con mandato hasta 2013, y que continuará su trabajo legislativo en un monobloque, luego de expresar sus diferencias irreconciliables con Carrió y abandonar la bancada.

El legislador provincial Sebastián Cinquerrui, a quien la titular del partido le había prometido un espacio en la nómina de diputados nacionales, terminó por irse con el Frente Amplio Progresista, luego de que no se diera un lugar en esa lista.

Otra que protestó, aunque sin irse, fue la diputada nacional Fernanda Reyes, desilusionada con Carrió por dejarla fuera de la lista legislativa de candidatos en la Ciudad de Buenos Aires.

Más allá de los problemas internos, muchos de esos casos parecen el lógico resultado de toda negociación de listas donde siempre quedan heridos en el camino. Pero un caso más complicado es el de Patricia Bullrich, que lanzó su propia campaña para salvar la reelección en el Congreso cuando Carrió se había llamado a reflexión.

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