30 de abril 2014 - 00:20

Ya, cerca de los 7.000

Ya, cerca de los 7.000
Acaso resulte la frutilla para coronar el buen pastel de aumentos accionarios en abril: asaltar el notable número redondo de los 7.000 puntos que, por razones que los que estudian "comercialización" saben bien, es mucho más impactante que 6.999. Ilusión óptica, efecto de lo psicológico, llámese como se lo prefiera, pero es una realidad (que en las vidrieras y góndolas se ve a diario). El "número redondo" equivale a una cima, que implica haber quemado otra etapa.

Lógicamente que, en mayo, la primera misión será defender tal posición -si es alcanzada-, porque no es menos cierto que en el mercado bursátil el número redondo en cotizaciones también es llamador de ventas. (En tal caso, la razón es que nadie pide vender a $ 5,80 un título, pero la orden se coloca directamente a $ 6).

En tales disquisiciones avanza lo que nos dejó la rueda de ayer, donde la locomotora de demanda (que echó humo el lunes) desaceleró y cuidando no descarrilar por codicia operativa: manteniendo un saldo final "a paso de hombre". En medio de ello, el Merval alcanzó la cumbre del día y con máximo de 6.938 unidades (marca que nos dio pie para pensar en los 7.000 posibles).

Cerró el mercado en más mesurados 6.827 puntos, con el tibio 0,54 por ciento de utilidad en líderes. El de la Bolsa, general, algo menos y con el 0,35 por ciento. Lo que demostró que un manto de calma pobló la campiña de los títulos privados, donde 34 de ellos subieron, por otros 25 en descenso.

El total negociado fue factor clave de onda de calma, ya que se abandonó la franja de los tres dígitos y se reunieron $ 90 millones en una concertación tácita entre oferta y demanda: de acuerdo, en la misma "línea de corte".

También las "cauciones" se contrajeron, a menos de $ 200 millones y el 8 por ciento de los negocios totales.

YPF gobernó en ambos canales, con un buen 2,2 por ciento de alza y $ 11 millones de efectivo. Notándose que existió más "diversificación" en la distribución del dinero derramado en acciones (una señal positiva, antes que la polarización).

La locomotora se convirtió. Y la Bolsa fue "zorra"...

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