1 de marzo 2012 - 00:00

YPF cayó el 14% y vale apenas u$s 10.000 M

Diego Bossio, Antoni Brufau, Sebastián Eskenazi
Diego Bossio, Antoni Brufau, Sebastián Eskenazi
La acción de YPF profundizó dramáticamente ayer su caída libre, en paralelo con los crecientes rumores de una arremetida del Gobierno sobre la petrolera. El papel cerró ayer en Wall Street a u$s 26,23, lo que significó una caída de 14,2%. La capitalización bursátil de la compañía también se derrumbó, ya que apenas alcanza ahora los u$s 10.300 millones, cuando hace poco más de un mes superaba los u$s 16.000 millones.

En la Bolsa porteña la caída fue levemente más pronunciada, ya que terminó un 14,97% abajo, a $ 125. Sin embargo, el mayor volumen de las acciones de la compañía se negocian en Wall Street, luego de que Repsol colocara un 8% de la empresa en el mercado neoyorquino.

Expectativa

Lo más notable del comportamiento de la acción es que nadie en el mercado tiene muy claro cuál sería el paso que la Casa Rosada está dispuesto a dar en relación con YPF. No tardará mucho en develarse la incógnita, ya que se esperan anuncios hoy en el discurso de Cristina de Kirchner en la Asamblea Legislativa, que abrirá las sesiones ordinarias del Congreso.

La noticia publicada ayer por Ámbito Financiero, que consignó que se encuentra en estudio que sea la ANSES, a cargo de Diego Bossio, la que lleve adelante la compra de una participación accionaria en YPF con una porción de sus recursos líquidos, tuvo un fuerte impacto entre los inversores. Ya de entrada la cotización arrancó con una fuerte caída, que se profundizó en el peor momento del día hasta un 17%, recuperándose sólo parcialmente en la hora final de negociaciones.

El regreso a la Argentina por tercera vez en un mes del titular de Repsol, Antoni Brufau, controlante de la empresa con el 57%, abonó todavía más estas teorías.

La caída de la acción en marzo acumuló un 24%, pero se extiende al 36% si se considera el máximo de u$s 41 que había tocado el 24 de enero pasado. Este derrumbe tuvo lógicamente su correlato en la pérdida del valor de mercado de la empresa. Una de las especulaciones es que el propio Gobierno es el que impulsa esta caída para poder negociar la compra de una porción de la empresa a precios más bajos.

El derrumbe de YPF es todavía más llamativo si se considera que el barril de petróleo subió casi un 10% en lo que va del año, lo que alentó la suba de la mayoría de las empresas del sector en el mundo.

Derrame

El nerviosismo alrededor del futuro de la empresa que conduce Sebastián Eskenazi derramó en otros activos. Ayer, el índice Merval perdió un 1,32%, en los últimos cinco días el riesgo-país pasó de 798 puntos básicos a 832 puntos, reflejando la mayor debilidad de los bonos. Los cupones PBI también sufrieron un ajuste significativo en las últimas jornadas, pero más bien influidos por el menor crecimiento de la actividad económica que ya reflejan los números del INDEC.

Los analistas del sector petrolero observan que el valor que tiene YPF es mucho más alto que el reflejado por el precio del mercado. Y señalan que la acción debería estar en realidad más cerca de los u$s 50, equivalente a un valor superior a los u$s 17.000 millones. Sin embargo, el peligro de una intervención en la empresa por parte del Estado o una pérdida de derechos de explotación de determinadas zonas petroleras, dos de las hipótesis que se vienen barajando, impactaría negativamente en la compañía.

La presión para que YPF no distribuya dividendos correspondientes a las ganancias de 2011 (u$s 1.100 millones) también le pega al precio de la acción, aunque en este caso el efecto es mucho más limitado.

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