6 de diciembre 2013 - 00:00

Zagal: concebir la escena como si fuera una película

Juan Carlos Zagal. “Trabajamos el guión, como si fuéramos a hacer una película. Y junto al storyboard va el texto teatral para que tanto los actores como el equipo de filmación puedan leerlos en simultáneo”.
Juan Carlos Zagal. “Trabajamos el guión, como si fuéramos a hacer una película. Y junto al storyboard va el texto teatral para que tanto los actores como el equipo de filmación puedan leerlos en simultáneo”.
A partir de hoy y hasta el 13 de diciembre, la compañía Teatro Cinema (ex La Troppa) presentará en el Teatro Presidente Alvear una trilogía con sus últimos trabajos: "Sin sangre" (basado en la novela homónima de Alessandro Baricco), "El hombre que daba de beber a las mariposas" (inspirado en la teoría del caos y el "efecto mariposa"), e "Historia de amor" (adaptación de "Histoire d'amour" de Régis Jauffret).

Esta prestigiosa compañía de origen chileno sigue recorriendo el mundo con piezas de su repertorio anterior ("Gemelos", "Viaje al centro de la Tierra" entre otros títulos inolvidables) y con sus nuevos trabajos que realzan el lenguaje teatral con técnicas del cine y la animación.

"Cada espectáculo lleva dos años" -señala el actor, director y músico Juan Carlos Zagal. "Trabajamos el guión, como si fuéramos a hacer una película. Y junto al storyboard va el texto teatral para que tanto los actores como el equipo de filmación pueda leerlos en simultáneo. Después separamos cada equipo, ensayamos la obra sólo con los actores y luego unimos escenas e imágenes. Siempre hacemos el trabajo de montaje cuando la obra ya está en escena. Los cineastas editan en privado su material fílmico, pero como esto es teatro y va en vivo, necesitamos mostrar la obra para poder ajustar el ritmo y el desarrollo de la historia. Ahora vamos a mostrar la versión número 6 de 'Sin sangre', estrenada en Buenos Aires en 2008".

Periodista: Los trabajos de La Troppa lucían más artesanales, como libros de cuentos. El lenguaje visual de Teatro Cinema es mucho más tecnológico.

Juan Carlos Zagal:
Pero el método de escritura sigue siendo el mismo. Con La Troppa también escribíamos storyboards, muy detallados, que resolvíamos con los actores, los objetos y miniaturas. En nuestro próximo espectáculo "La contadora de películas"- vamos a retomar algo de aquel lenguaje. La Troppa se disolvió (en 2006) porque surgió la necesidad de incorporar herramientas del cine, para poder seguir narrando las mismas historias urbanas y los temas que nos interesan. La tecnología permite dar saltos en el tiempo y en el espacio, y ver a los personajes en acción y en diferentes lugares. También ayuda a que los cambios escenográficos sean muy rápidos y no demoren la acción.

P.: ¿También utilizaron animación digital?

J.C.Z.
: Así es, en "El hombre que daba de beber..." utilizamos animación 2 D y 3 D. Esta última para modelar al personaje que interactúa con los actores. El efecto 3 D lo generamos con dos pantallas y proyecciones delanteras y traseras. El público no necesita lentes especiales.

P.: ¿"Historia de amor" es su obra más sombría?

J.C.Z.:
Puede ser. El protagonista es un psicópata y por lo tanto es muy complejo entenderlo. Uno empieza a sentir empatía por él e incluso cierto rechazo por la víctima. Es muy extraño. Creíamos que iba a ver más virulencia en la reacción del público; pero cuando la estrenamos en Chile hubo gente que entró en la obra y otra que se mantuvo distante.

P.: ¿Habrá sido para defenderse de tanta crueldad?

J.C.Z.:
En Chile la gente prefiere no tomar partido en las peleas de otras parejas. Aquí hay un profesor que se enamora de una mujer en el subte y se apodera de ella, convencido de que todo lo hace por amor. Uno no termina de entender sus conductas, pero esta relación oscura los va destruyendo a los dos. Esto surge en una sociedad en la que no hay límites entre la justicia y la psiquiatría; y donde en lugar de culpa y responsabilidad hay impunidad y silencio cómplice. La obra tiene un humor muy oscuro. En Edimburgo (Escocia) el público se rió mucho, en Chile no tanto. Es un comic en blanco y negro, animado en 3 dimensiones. Sus settings se mueven todo el tiempo y hacen que el espectador sea un personaje más, un voyeur.

P.: ¿Por qué eligió de esta historia?

J.C.Z.:
Hay muchas historias como ésta en nuestras sociedades, donde la víctima y el victimario están igual de solos, igual de locos e igual de desamparados. Sin un estado, ni policía, ni servicio de salud, ni iglesia, ni familia, ni amigos que puedan contener toda esa locura.

Entrevista de Patricia Espinosa