López está muy molesto por el hecho de que grupos católicos insistan en pedir su renuncia y ataquen diariamente su gestión. En estos días, lo que lo compensa son las constantes felicitaciones que sigue recibiendo de la gente del cine por haber puesto en la dirección del Festival de Buenos Aires a un investigador serio como Fernando Martín Peña. A muchos les llamó la atención que López haya organizado una fiesta propia y de urgencia, ayer, en el Club Ciudad de Buenos Aires, invitando sólo a empleados de la cartera de cultura. Algunos decían que tras enterarse del ágape de Telerman, se apuró a organizar la suya.