El aire melancólico y distante de los personajes es un rasgo distintivo en las bellas obras
de Delia Cugat, y despiertan la curiosidad del espectador por las historias que ocultan.
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Ni bien se entra en el ámbito de la galería quedan atrás las expresiones «conflictos en la institución arte», «era de la perplejidad», « borramiento de los límites», «el afuera y el adentro», «la intemperie», «el párergon: mitad obra, mitad fuera- de- obra, ni obra ni fueradeobra» según Informate más
La obra de Pintora en búsqueda de la perfección -enseñanza de sus maestros- enamorada del color, delicados azules ocres y rosados transparentes y turquesas, atmósfera y luz que corporizan la imagen. Una historia que queda en suspenso, situaciones en un escenario o detrás de él, personajes masculinos o femeninos vacilantes, escasa comunicación entre ellos, aire melancólico, distante, un rasgo distintivo de su pintura.
No hay zona de la tela que no esté minuciosamente trabajada, lo que, creemos, es un deleite para la artista y para el lector de sus obras.
Decimos lector porque son historias inacabadas que despiertan la imaginación, la curiosidad por el destino inmediato de esos seres. No se da con frecuencia este tipo de obra bella, una belleza de la que
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