«Crímenes
oscuros» es
un raro film
del director de
cine de autor
Kiyoshi
Kurosawa,
que rezuma
talento
aunque a
veces no
consigue
conciliar del
todo su arte
con el terror
puro.
«Crímenes oscuros» (Sakebi, Japón, 2006, habl. en japonés) Dir.: K. Kurosawa. Int.: K. Yakusho, M. Konishi, T. Ihara, H. Hirayama, J. Odagiri, R. Kase, R. Hazuki.
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El cine fantástico japonés, ya sea volcado al horror más gráfico o, como en este caso, a un estilo vinculado al más clásico relato sobrenatural, rara vez trae algún fantasma que no tenga algo que decir. Por supuesto, las noticias nunca son buenas, y las visitas desde el otro mundo no suelen quedarse solamente en palabras.
Kiyoshi Kurosawa no es el típico director de cine de género, y sus fantasmas tienen mensajes y acciones horripilantes o vengativas un poco más complicadas que las de los films del boom del horror nipón que viene triunfando internacionalmente desde el éxito de la excepcional «La llamada». Precisamente, Takashige Ichise, productor de ese film y varios de los taquilleros títulos del cine fantástico japonés moderno, también produce esta historia que ubica al espectador en la angustiante pesadilla de un policía acosado por un espectro femenino tan enigmático como aterrador.
La muerte de una mujer vestida de rojo ahogada en un pequeño charco, pero cuya autopsia demuestra la presencia de agua salada en sus pulmones, es el comienzo del enigma que en principio parece diseñado para incriminar al policía que investiga el crimen. El botón de un sobretodo y hasta sus propias huellas digitales lo vinculan a un caso especial por el método homicida, que vuelve a repetirse agravando las sospechas sobre el protagonista.
El esquema narrativo no es precisamente el de un thriller policial, ya que el director se apoya en su talento para crear climas extraños, logrando momentos siniestros realmente inquietantes como la irrupción del fantasma en medio de las grietas que está provocando un terremoto. La necesidad de detener la acción para poner este tipo de encuentros entre lo real y lo fantástico no siempre ayudan al ritmo del film, a pesar de que son los momentos en los que su película alcanza su mayor brillo, intensidad y originalidad.
La combinación de cine de autor y cine de terror no siempre cierra, lo que no impide que «Crímenes oscuros» pueda recomendarse como un film que se expresa con talento en ambos mundos.
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