13 de febrero 2006 - 00:00

Degas: una paleta que nunca se devalúa

«Escuela de la danza de ópera», de Edgar Degas: las escenas de ballet del pintor, al igualque sus pequeñas esculturas de bailarinas, son siempre vedettes del mercado.
«Escuela de la danza de ópera», de Edgar Degas: las escenas de ballet del pintor, al igual que sus pequeñas esculturas de bailarinas, son siempre vedettes del mercado.
Nacido en 1834 en una familia de banqueros, Edgard Degas estudió con uno de los mayores escultores de la época, Barrias, y también con un pintor recomendado por su admirado Ingres. Ha sido el pastel su técnica favorita y la mejor lograda y también experimentó en monocopias de una manera personal; esta técnica del grabado implica realizar una sola copia del trabajo, y Degas le agregaba luego pastel y otros procedimientos.

A partir de problemas visuales que se acentuaron con los años, comenzó a realizar esculturas utilizando como material la cera, que le daba placer modelar. A su fallecimiento en 1917 se realizó un inventario y, con la ayuda de un escultor amigo, se «salvaron» 74 esculturas que pueden dividirse en bailarinas, mujeres desnudas, caballos y temas varios.

Recién en 1919 se fundieron en bronce en la fundición de Hebrard, quizás el mejor fundidor de todos los tiempos; de cada una se realizaron 22 copias más una prueba para el fundidor y otra para la familia; lo usual es que de cada escultura se puedan realizar solamente diez copias. La única que fue expuesta en vida de él fue «la pequeña bailarina de catorce años», una adorable obra que realizó utilizando pelo natural y géneros para recrear el «tutú» de la joven bailarina.

Esta escultura, cada vez que sale a la venta, ronda los diez millones de dólares. La última vez fue hace 3 años pero seguramente hoy se pagaría mucho mas. La obra más valiosa del Museo Nacional de Bellas Artes es un Degas: «Bailarinas en amarillo y rosa». un pastel de 106 x 108cm. que perteneció a la colección de Mercedes Santamarina, y se encontraba en su living del Edificio Estrougmou en la calle Juncal. Lo donó con el cargo de que nunca salga del Museo y es por ello que no ha participado en las ultimas retrospectivas del autor.

Hay otras obras en nuestro Museo que suelen ser prestadas, como el retrato de Diego Martelli, del cual hay otra versión en el Museo Nacional de Escocia en Edimburgo. Se estima en cerca de 1500 las obras de Degas en pintura y otro tanto en escultura; cerca de un centenar cambian de mano todos los años y sus valores fluctúan entre 1500 dólares por un grabado pequeño hasta más de 12 millones por un gran pastel o la escultura citada, que mide un metro de altura y es la más importante de su producción.

Además de un artista íntimo y delicado, fue también un gran coleccionista y se realizaron cinco subastas luego de su fallecimiento para «liquidar» su colección que, comprendía gran cantidad de obras de Ingres y Delacroix, dos obras de El Greco,varias de Cézanne, Van Gogh, su amigo Manet, Corot, Gauguin y varios de sus colegas impresionistas, con quienes participó en la mayoría de las exposiciones, y siempre era el que más aportaba, tanto en dinero como en obras para la realización de las muestras.

Las obras realizadas en pastel generalmente tienen precios inferiores a las realizadas en óleo; no es así en el caso de
Degas. No es tampoco habitual que un artista se destaque tanto en escultura como en pintura; las excepciones que vienen a la memoria son Miguel Angel Buonarotti y, entre los contemporáneos, Fernando Botero. Las grandes colecciones de Degas se pueden ver en el Museo d'Orsay (cerca de 300 obras), en el Museo Metropolitan de Nueva York y en el Norton Simon de Pasadena en California.

Nuestro Museo tiene una decena de obras de
Degas (como se escribe correctamente el apellido que el modificó en la firma de sus obras) y la primera obra que ingresó era de la Colección de Aristobulo Del Valle, junto con Marcelo T.de Alvear, uno de nuestros presidentes coleccionistas de arte. Uno de los temas menos conocidos del artista son los paisajes que realizó cuando visitó a Manet en Boulogne Sur Mer; los mismos fueron realizados en el taller, pero reflejan el recuerdo de sus vivencias en dicho puerto.

Su tema preferido son las bailarinas y la danza, aunque su serie de mujeres en el toilette es extraordinaria y siempre se tiene la impresión de que las modelos son «espiadas» por el artista por el ojo de la cerradura. Otro tema fabuloso son las carreras de caballos.
Degas era amante de la fotografía y, tanto para este tema como para los desnudos, utilizó como apoyo imágenes fotográficas. Como Degas, otros artistas han sido grandes coleccionistas: Picasso, Zuloaga y, entre nosotros, Leopoldo Presas y Juan Lascano; sin duda que coleccionar las obras de otros nos hablan de la generosidad y de la grandeza de estos artistascoleccionistas.

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