El presidente de DreamWorks Jeffrey Katzenberg conmovió al mundo del cine al declarar en el reciente Festival de Cine de Singapur, que «de aquí a cinco o siete años, todas las películas serán en 3-D, y todo el mundo tendrá sus propios anteojos para esta tecnología, que se transformarán en una especie de accesorio de moda.»
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Estudios de Hollywood, como el propio DreamWorks, Walt Disney y 20th Century Fox se encuentran entre los más entusiastas por esta tecnología, cuyo debut se produjo en la década de los '50, con títulos como «El museo de cera», un clásico del terror protagonizado por Vincent Price.
Para sustentar su apuesta, Disney planea realizar unas 17 películas en 3-D a lo largo de los próximos tres años, buscando con este proceso, la promoción de la conversión de pantallas comunes a digitales, y luego a la tecnología tridimensional, una transformación que ha sido valuada en miles de millones de dólares. Según un alto ejecutivo del estudio, «existe una enorme inversión en desarrollos en 3-D, y nosotros realmente creemos en este nuevo medio.»
Actualmente, sólo unas 1.400 pantallas, de las 30.000 existentes en los Estados Unidos, son capaces de proyectar films tridimensionales, mientras que en el resto del mundo sólo existen 700 salas preparadas para ello. Inicialmente, DreamWorks pensaba estrenar su film «Monsters vs. Aliens» en unas 5.000 pantallas locales, pero deberá conformarse con algo menos de la mitad de esa cifra, ya que los dueños de las salas se resisten a cambiar, y mucho más en estos momentos de crisis económica planetaria. De acuerdo con los interesados, el resto del mundo se encuentra entre 12 y 24 meses por detrás de los Estados Unidos en lo que a instalación de pantallas digitales se refiere.
Cerrando su alocución en Singapur, Katzenberg dejó otros dos conceptos. Por un lado, de acuerdo con sus expectativas, en los próximos 20 años la evolución de la tecnología tridimensional permitirá la proyección de películas holográficas. En segundo término y en apoyo de su tesitura, sostuvo que en el universo del sonido hubo una evolución «que se inicia con los discos de vinilo, luego vienen los ' magazines', más tarde los cassettes, luego aparecen los CD y, finalmente, los formatos totalmente digitales. Las pantallas planas de las salas de hoy en día son el equivalente, en imagen, al disco de vinilo.»
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