La primera escena es inesperadamente dramática. Uno cree que se equivocó de película. Pero enseguida empieza la comedia. Irónica, punzante, llena de sorpresas, impecable en todo sentido: guión, diálogos, dirección, elenco, maldad. Si, maldad, porque con todo cariño el autor, Fernando de Aranoa, dispuso en los personajes esa proporción natural de virtudes y defectos que tienen los seres humanos, y que algunos saben usar en provecho propio con peligrosa, admirable habilidad, como el sujeto que aquí nos ocupa. Hasta que se encuentra con la horma de sus zapatos.
“Esfuerzo, equilibrio, fidelidad”, ese es el lema de la fábrica de balanzas industriales Básculas Blanco. El patrón espera que su gente permanezca fiel a la firma y haga su esfuerzo diario para mantener la calidad del producto, mientras él procura mantener el equilibrio y la paz entre el personal. Claro que no lo hace de puro bueno. Y tampoco la tiene fácil. Abundan los problemas, y crecen, justo cuando está por llegar el jurado de un certamen de empresas regionales.
Si la suya gana, sumará prestigio y beneficios monetarios. Y él tiene debilidad por los premios (y por las becarias que se renuevan cada tres meses). Es ambicioso, comprador, dinámico, de buena labia y gestos paternales. Le gusta sentirse como un padre para sus empleados, y proclama que la fábrica es una gran familia. Pero también maneja otros lemas: “A veces hay que tomar decisiones difíciles por el bien de la familia”, y “A veces hay que trucar la balanza para conseguir la medida exacta” (al respecto, es significativo el modo en que “corrige” una de ellas).
Javier Bardem, especialista en tipos malos y compradores, compone acá uno de sus trabajos más ricos y regocijantes (y más odiosos para alguna gente), y muy bien lo acompaña todo el resto. Párrafo especial, como único inocente posible, el viejito Celso Bugallo, que ya había trabajado con Bardem en “Mar adentro”, personificando al padre del cuadripléjico. Ahí conmovía hasta las piedras, aquí anda cerca. No diremos si el final los reúne o los distancia. La música de Zeltia Montes inquieta, y la película entera queda al nivel de las más ácidas de García Berlanga, Billy Wilder y Monicelli. Excepcional.
“El buen patrón” (España, 2021). Dir.: F. León de Aranoa. Int.: J. Bardem, M. Solo, A. Amor, C. Bugallo.
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