Tampoco lo tratan amablemente los hombres, que además suelen ser bien antojadizos. El vive las cosas con mucha perplejidad (la expresión habitual del protagonista Pero no es un vodevil lindo, como aquel famoso del sombrero de paja de Italia, porque ya nadie hace esas maravillas, y además porque esta película no es de un comediógrafo como
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