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24 de abril 2007 - 00:00

Ellas danzan solas con dos shows

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En «Chito y sin piar» Marina Brusco se entrega a una danza de reconocimiento del suelo.
«2/solos/07». Danza: «Chito y sin piar» (Dir., Inter., coreog.: M. Brusco) y «Flores de estación» (Dir., Inter., coreog. e improvisación: V. Barcelona). (El Portón de Sánchez) hasta el 29 de abril.

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Con frecuencia en los últimos tiempos, la danza contemporánea ha acudido a la forma «solo», procedimiento que permite a los creadores no sólo expresarse a través de la singularidad del lenguaje personal sino también comunicar desde el propio cuerpo, las vivencias que la danza le despiertan en la inmediatez de la representación.

Dos coreógrafas de nuestro medio acaban de estrenar un espectáculo compartido que se titula «2/solos/07», y que está integrado en la primera parte por los treinta minutos de «Chito y sin piar» (Paisaje en blanco grisáceo), con idea, coreografía, interpretación y dirección de Marina Brusco, y en la segunda parte por «Flores de estación», con dirección, coreografía e improvisación de Virginia Barcelona. Si bien cada una de ellas manifiesta rasgos personales en sus trabajos hay entre ellos puntos de contacto. Por ese motivo han decidido un espectáculo unificador. La exploración del espacio escénico con sus tensiones es el aspecto coincidente de ambas coreógrafas, que exponen a través del movimiento uno de los principios básicos de la danza contemporánea, que es la yuxtaposición de tensióndistensión, logrando con ello una aproximación al movimiento y sus consecuencias mecánicas y emocionales.

La soledad de la mujer en la búsqueda de la resolución de sus conflictos y de sus límites es una característica que une el arte de Brusco y Barcelona, en una investigación que acerca sus estéticas desde el punto de vista motriz. En «Chito y sin piar» Brusco se entrega primero a una danza de reconocimiento del suelo, muy «terre à terre» y más adelante a una interacción con los elementos escenográficos distribuidos en el amplio espacio.

Barcelona, en cambio, que se demoraalgo excesivamente en la preparación de su actuación, recorre el espacio, traza diagonales y cuadraturas para conformar una red de tensiones que la identifican con el medio y los objetos. Los recursos sonoros, escenográficos y sobre todo lumínicos suman efectos a los desplazamientos.

Si bien algo fríos, ambos solos son una muestra de la actitud de dos mujeres pertenecientes a un espacio y a sus propias vivencias internas. De ahí que resulten interesantes en sus formulaciones.

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