Europa anticipa la post-pandemia con recitales masivos

Espectáculos

Un concierto experimental en Barcelona, donde 5.000 personas se sometieron a pruebas rápidas de covid y se agolparon sin distanciamiento social, no provocó nuevas infecciones, dijeron los organizadores, lo que da esperanza al moribundo sector de la música en vivo.

El recital se realizó el pasado 27 de marzo en el Palau Sant Jordi y los resultados se informaron ayer. Este concierto fue previo al megarrecital realizado el último sábado por la banda Six6 en Nueva Zelanda, en un estadio de rugby ante 50.000 personas que no usaban barbijo ni mantuvieron distancia social, pero con una diferencia fundamental. Este país ya ha erradicado el coronavirus, que además siempre lo afectó muy poco, y en la actualidad sólo se informan entre10 contagios diarios a ninguno. No es el caso de España ni del resto de Europa.Dos semanas después del concierto en Barcelona solo se habían detectado seis casos de coronavirus entre los asistentes, dijo ayer el médico Joseph Maria Llibre, en una conferencia de prensa. Eso equivale a cerca de la mitad de la tasa de infección entre la población general de Barcelona medida en las últimas dos semanas. “No hay señales de que esas infecciones hubieran ocurrido en el concierto. Estos son datos muy tranquilizadores y creemos que pueden ser útiles para abrir actividades culturales en todo el mundo”, agregó.

El día del show, los asistentes tuvieron que hacer una prueba en uno de los tres lugares dispuestos en la ciudad y mostrar un resultado negativo para poder ingresar. Los asistentes recibieron sus resultados en 10 minutos a través de una aplicación en sus teléfonos. La prueba y un barbijo estaban incluidos en el precio de la entrada. Después del concierto, los médicos llamaron a los asistentes para preguntarles si habían tenido síntomas o si habían dado positivo. También cruzaron la información con datos del departamento de salud, de acuerdo a los descargos de responsabilidad firmados antes del concierto. El show fue impulsado conjuntamente por un grupo de festivales y promotores musicales y el hospital Germans Trias i Pujol con el fin de mostrar que los conciertos pueden ser compatibles con la pandemia. “Con ventilación optimizada, cribaje de antígenos y uso de mascarilla se puede garantizar un espacio seguro”, añadió Llibre.

El resto de Europa comienza poco a poco a emular la iniciativa. En Holanda, a principios de marzo, se realizó otro concierto con 1300 personas. La ministra francesa de Cultura, Roselyne Bachelot, dijo la semana pasada que un experimento similar en una sala parisiense, pospuesto anteriormente, podría realizarse en unos quince días. En Barcelona, el mismo equipo ya realizó en diciembre una prueba piloto de este protocolo en una sala de conciertos, con 500 asistentes previamente testeados. Al cabo de varios días, ninguno dio positivo.

En el Reino Unido, la ceremonia de entrega de premios musicales más importante, los Brits, se realizará con un público de 4.000 personas, sin distanciamiento social y sin barbijo, como parte de un ensayo del gobierno sobre cómo pueden funcionar los grandes eventos en un mundo post-pandémico. La ceremonia, en el O2 Arena de Londres, tendrá lugar el 11 de mayo. Los asistentes no tendrán que distanciarse entre sí pero se les exigirá un test de covid-19 negativo realizado antes del evento. También se les pedirá que se sometan a pruebas después del espectáculo, para rastrear cualquier posible transmisión. La ceremonia es uno de los varios eventos de prueba en directo que supervisa el gobierno británico en su intento de cumplir la promesa del Primer Ministro, Boris Johnson, de volver a la “normalidad” a partir del 21 de junio. Otras pruebas consisten en que 3000 personas llenen un club nocturno de Liverpool el 30 de abril, 5000 asistan a un concierto al aire libre el 2 de mayo, y 21.000 vean la final de la copa en el estadio de Wembley el 15 de mayo.

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