La dinámica y elaborada película de Síndrome, el villano fundamentalista, ha creado una raza de robots de alta peligrosidad con la que amenaza a Occidente. Pero Síndrome no nació de la nada sino que se moldeó, justamente, según el modelo de su ahora rival. Es más, Bob era su ídolo y Síndrome, que tenía destino de Robin, siempre pretendió convertirse en su joven maravilla, pero Bob no lo aceptó. Que ahora pague las consecuencias.
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