«Los mensajeros»: pese a que sus directores son los hermanos Pang, los mismos de «El
ojo», su debut en Hollywood ha sido menos espeluznante.
«Los mensajeros» («The Messengers», EE.UU., 2007, habl. en inglés). Dir.: D. Pang y O. Pang. Int.: K. Stewart, D. McDermott, P. Ann Miller, J. Corbett.
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Dado que los hermanos Pang son los creadores del film «El ojo», se podría haber esperado un film menos modesto que «Los mensajeros» para su debut en Hollywood. Estos gemelos de Hong Kong son los responsables de aquel horripilante film y su secuela, y la venidera remake hollywoodense, por eso llama la atención lo medido de su nuevo film de terror, una simple historia de casa embrujada con un solo giro sorpresa que ayuda a detonar la acción aunque le quita coherencia a una trama sencilla.
Luego de un temible prólogo en blanco y negro describiendo una masacre espantosa, una familia de la ciudad llega a su nuevo hogar en el campo: una granja de aspecto realmente siniestro, permanentemente sobrevolada por cuervos siempre listos a atacar a todo agricultor que se les ponga a tiro. Sin mencionar los fantasmas que se manifiestan, sobre todo cuando la adolescente Kristen Stewart está sola, aterrada, y sin nadie que le crea. Es que la chica tuvo problemas de conducta y su pasado la condena, lo que no ayuda en absoluto a la comunicación familiar en general, y mucho menos en lo relativo a temas sobrenaturales y raras heridas que todos consideran autoinflingidas. La aparición de un amigo contando viejas historias de la casa embrujada del pueblo, y de un jornalero con una escopeta ideal para ahuyentar ataques de cuervos podrían ayudar a la chica a darle alguna solución a la tensa convivencia con espectros. Pero la intención de los hermanos Pang es mantener el clima terrorífico permanente, ya que justamente de eso se trata este sólido aunque no muy original film de terror.
Hay sustos a granel ya desde los primeros minutos de proyección, y la usina fantasmal de estos gemelos no se detiene nunca, más allá de que muchas veces se queda en el típico golpe de efecto sin hacer avanzar sustancialmente la trama. En todo caso, con montaje certero y sonidos lúgubres de todo tipo y calibre, la película aterra a la protagonista y en buena medida al público, que no tiene tiempo de analizar demasiado las fallas de la vuelta de tuerca final hasta levantarse de su butaca.
Hay que mencionar las eficaces actuaciones de Dylan McDermott, Penelope Ann Miller y sobre todo de la sufrida Kristen Stewart, sostén principal de esta película de terror intimista.
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