Durante muchos años, Julián Marías visitó la
Argentina para dar charlas de filosofía. Y llegó
a hacerse tan popular que hasta se transmitieron
por televisión.
El escritor y profesor de filosofía Julián Marías, el mayor prolongador de la obra de José Ortega y Gasset en el mundo, murió ayer en Madrid a los 91 años. Al igual que su maestro, Marías también fue un infatigable conferencista viajero, cuyas visitas anuales a Buenos Aires llegaron a tener la habitualidad de un rito. Fue tal la popularidad que llegó a adquirir entre la clase media argentina que, en algunas temporadas, sus charlas se transmitieron por televisión (en 1971, por ejemplo, «Canal 9» televisó su ciclo de cinco disertaciones «Qué es el Occidente»).
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Intelectualmente, Marías fue epígono de la llamada «Escuela de Madrid», que integraron, además de Ortega, Xavier Zubiri, José Gaos (el primer traductor al español de «Ser y tiempo» de Heidegger) y Manuel García Morente, quien durante el franquismo se exilió en la Argentina y pronunció, en Tucumán, la famosa serie de conferencias que dieron lugar al libro «Qué es la filosofía», que hasta el día de hoy continúa empleándose en el ciclo básico de la carrera.
La muerte de Marías fue anunciada por la Real Academia Española, de la que era miembro desde 1964, y en la que ocupó el sillón «S» hasta su muerte. Nacido en Valladolid el 17 de junio de 1914, Marías fue alumno de Ortega en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Decía de Ortega que era para él «un modelo de intensidad intelectual, de un rigor de pensamiento, de una belleza de expresión, que nos parecía la forma más perfecta que se podía alcanzar».
En 1919 su familia se trasladó a Madrid, donde Marías estudió en el Colegio Hispano y luego en el Instituto Cardenal Cisneros, donde en 1931 termino el bachillerato. Se formó en Filosofía en la Universidad de Madrid, carrera que cursó durante los años de la República (1931-1936) y donde conoció a los 18 años a Ortega. Obtuvo la licenciatura en 1936, poco antes del comienzo de la Guerra Civil.
Militarizado al servicio de la República, escribió notas para «ABC» y «Blanco y Negro» durante la guerra. Luego, al finalizar la contienda y a raíz de una falsa acusación, estuvo preso algunos meses en prisiones del franquismo. Marías, quien basó sus ideas en la defensa de la libertad y en la preocupación por la condición humana, tuvo tras la guerra dificultades para publicar y se le prohibió dar clases.
En 1941 fue publicada la primera edición de su «Historia de la Filosofía» y se casó con la profesora y escritora Dolores Franco Manero con quien tuvo cinco hijos varones (Julián, 1945-1949; Miguel, 1947 -economista y cinéfilo-; Fernando, 1949 -catedrático de Historia del Arte-; Javier, 1951 -novelista-, y Alvaro, 1953 -músico-).
En 1948, fundó junto a Ortega el Instituto de Humanidades, en Madrid, del que fue secretario desde 1955. En 1949 participó en París en la Semana de los Intelectuales Católicos, y en 1951 intervino en las Conversaciones de Gredos y luego se doctoró, ese mismo año, en Filosofía en la Universidad de Madrid.
Dictó clases y conferencias en universidades norteamericanas y europeas y escribió más de 50 libros. Entre sus obras se destacan «Historia de la Filosofía», «Biografía de la Filosofía», «El oficio del pensamiento», «El tiempo que ni vuelve ni tropieza», «Antropología metafísica», «Tratado sobre la convivencia» y «La escuela de Madrid».
También escribió varios libros dedicados a España, como «La España real», «La devolución de la España», «España en nuestras manos», «España ante la historia y ante sí misma», entre otros títulos. En 1982, cuando el papa Juan Pablo II creó el Consejo Internacional Pontificio para la Cultura, Marías fue el único español que lo integró. Colaboró con muchas instituciones católicas y participó, por ejemplo, del encuentro «La ciencia en el contexto de la cultura humana», organizado por el Consejo Pontificio de Cultura junto con la Academia Pontificia de Ciencias (del 30 septiembre a 4 de octubre de 1991), y en el simposio presinodal que se celebró en el Vaticano del 11 al 14 de enero de 1999.
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