No hay nada interesante en la vida del estadounidense Howard Phillips Lovecraft que pueda alimentar una novela, pero si lo hace lo que engendró su flaca y alargada cabeza: inesperadas mitologías, paisajes de pesadillas, alienígenas al acecho, viajes por el tiempo, universos paralelos, seres de terror, un libro oculto que reúne conocimientos prohibidos, influencia de razas ajenas a la tierra, descubrimiento de culpas atávicas, imposibilidad de escapar a un destino pavoroso. El francés Michel Houellebecq, cuando sólo había publicado dos libros de poemas, pensó en una novela distinta, e hizo a partir de Lovecraft su primer libro en prosa; más que una biografía un ensayo sobre el escritor de Providence. Eso fue hace exactos 30 años. Y fue para el autor galo el encuentro con una forma de relato agresivamente reflexivo, confidencial y provocativo que lo llevó a novelas que le darían fama mundial como “Ampliación del campo de batalla” y “Las partículas elementales”. Houllebecq encuentra en Lovecraft una estimulante doctrina reaccionaria que “ofrece una alternativa a la vida en todas sus facetas que hace construir una oposición permanente, una recurso permanente a la vida, porque tal es la misión más elevada del poeta en esta tierra. Misión que Lovecraft cumplió”. (Stephen King en su prólogo sostiene que “la literatura de lo extraño y lo fantástico es una cueva en la que tanto lectores como escritores se esconden de la vida”). Para el narrador y cineasta francés “los escritores de literatura fantástica son reaccionarios por la sencilla razón de que son profesionalmente conscientes de la existencia del Mal”. Y el Mal tiene que ver con la última etapa de la Modernidad en la que Lovecraft, “el mayor escritor de literatura fantástica de terror del siglo XX y de una influencia que no ha dejado de crecer”, sería un inadaptado y un recluso. Houllebecq estudia los mitos que crea Lovecraft (que acaso se puedan pensar como una proyecto visionario y negro, contracara de los de Tolkien o C. S. Lewis) su estilo, su lenguaje, su racismo, su desprecio de “la realidad que nos es impuesta”. En ese campo de batalla el francés abre fuego en todas direcciones, contra “el capitalismo liberal que ha extendido su influencia sobre las conciencias; a la par que él, ha llegado el mercantilismo, la publicidad, el culto absurdo a la eficacia económica, el apetito inmoderado por las riquezas materiales y hasta se ha propagado al ámbito sexual” y que ha sido “fomentado por la amoralidad hipócrita de los intelectuales progresistas”. Houllebecq se adelantó en avisar sobre la (variada) actualidad que tendría la obra del extraordinario Lovecraft, que va del homenaje que le hizo Borges en “El libro de arena” a los comics del genial Neil Garman y a la serie “Lovecraft Country” de Matt Ruff que se vio por HBO.
28 de septiembre 2021 - 00:00
Reflotan vieja obra de Houellebecq sobre H. P. Lovecraft
-
La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
-
Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
M. S.
=Michel Houellebecq, “H. P. Lovecraft. Contra el mundo, contra la vida” (Bs. As., Anagrama. 2021, 151 págs.)




Dejá tu comentario