29 de febrero 2008 - 00:00

Sony capitaliza su triunfo con Blu-ray

Con el anuncio de la victoria del Blu-ray por sobre el HD DVD, la japonesa Sony ha comenzado a capitalizar su victoria, anunciando que en el segundo semestre de este año lanzará al mercado dos nuevos reproductores hogareños con capacidad para conectarse con Internet, en principio, para bajar material adicional de las películas adquiridas por los consumidores.

Los aparatos tendrán un costo de entre 400 y 500 dólares por unidad, elevando nuevamente los precios de esta tecnología, un hecho largamente temido por los analistas en vista de la desaparición de la única competencia que tenía el ahora victorioso Blu-ray. Se especula que el formato de Sony demorará entre 12 y 18 meses en alcanzar las prestaciones y los precios que ya ofrecía el formato de Toshiba, cuya retirada ha dejado en el camino a algo más de un millón de usuarios que habían adquirido su reproductor de HD DVD, a los que hay que sumar otros 300.000 que habrían optado por el periférico portátil la consola Xbox. Es probable que estos tiempos de adaptación se acorten de alguna manera en virtud del interés de los estudios cinematográficos, cuyas ganancias dependen en gran medida de las ventas en disco de sus películas, un hecho que no se ha incluido en ningún análisis pero que puede provocar, también, que las posibles competencias vía Internet del Blu-ray vean drásticamente cortadas sus prestaciones.

En este sentido, las grandes productoras siempre han sido renuentes respecto de la red y sólo han accedido a dicho segmento del mercado cuando las posibilidades del disco de alta definición se vieron estancadas por la competencia entre dos formatos incompatibles. Las majors -y particularmente Warner Bros., cuyo anuncio a favor del Blu-ray generó una catarata de adhesiones como las de la cadena Netflix o la del hipermercado Wall-Mart, que selló el destino del HD DVD- han demostrado su poderío al definir la batalla por el futuro de la alta definición, un mercado de miles de millones de dólares que ahora podrán incorporar en la columna positiva de sus balances.

Esa presión podría, en alguna medida, influir en los futuros precios de los reproductores de Blu-ray, pero hoy la estrategia de Sony parece ir en sentido contrario. Como desde que comenzó este desproporcionado litigio, lo mejor para el consumidor es esperar y ver que es lo que depara el futuro del nuevo medio.

Horacio Moreno

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